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Adiós a la Esposa Perfecta romance Capítulo 967

En ese preciso instante, Diego tomó la decisión definitiva.

Sintió que Amaya tenía razón. Si tomabas el camino equivocado, debías cortar por lo sano para no terminar arrastrado al infierno.

Al pronunciar la palabra "divorcio", sintió que un inmenso peso se levantaba de sus hombros.

Pero Valeria quedó completamente petrificada.

Su voz se quebró al gritar:

—Diego... ¿qué demonios estás diciendo?

—¡Acabamos de firmar el acta de matrimonio y... y ahora me pides el divorcio!

—Además, ¿cómo que yo te hundo? ¡Por favor, mira la miseria en la que se ha convertido tu grupito comparado con mi familia! ¡Eso de que te estoy hundiendo es una broma de mal gusto!

Valeria estaba pálida, incapaz de asimilarlo.

A pesar de su arrogancia, la idea del divorcio jamás había cruzado por su mente.

Que Diego se lo soltara tan de repente la hizo entrar en pánico.

Diego la miró con hielo en los ojos:

—¿Crees que no sé en qué situación está realmente el Grupo Zaldívar?

—Te la pasas despreciando a mi empresa, pero, aunque estemos mal, ¡seguimos siendo líderes en Solsepia! ¡Nuestro nivel no se puede igualar de la noche a la mañana!

—¡Sí, tengo problemas financieros y de gestión ahora mismo, pero no son imposibles de resolver!

—¡Pero tu familia se ha metido en un hoyo gigantesco! ¿Te atreves a mirarme a los ojos y decirme que no lo sabías?

Al escuchar esto, el rostro de Valeria cambió drásticamente.

¿Qué quería decir Diego? ¿A qué se refería con un hoyo gigantesco?

Hacían poco habían recibido una inyección millonaria de capital para unos proyectos enormes que, con algo de tiempo, los harían más ricos que nunca.

Su grupo iba por excelente camino, era imposible que estuvieran en problemas.

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