En ese momento, el celular de Rita empezó a vibrar, sacó el celular y vio que era un mensaje de Mireia.
Rita le echó un vistazo a Osmar, quien también estaba mirando su celular. Sin esperar a que ella reaccionara, él le arrebató el celular y abrió el mensaje.
Mireia: [Rita, me han castigado sin salir, y hasta registraron la cafetería, una lástima por mis dibujos, pero los tuyos los salvé a como diera lugar, ya te los envié, asegúrate de recibirlos]
Al terminar de leer el mensaje, Osmar la miró, ella claramente estaba nerviosa; soltó una risa fría y le dijo: "¿Así que ya empezaste a ignorar lo que te digo?".
Esa sonrisa en el rostro de Osmar le dio a Rita un presentimiento de peligro. Ella negaba con la cabeza frenéticamente, intentando explicar algo. Pero él lanzó el celular en la mesa de centro y se dirigió hacia la puerta.
Rita, dándose cuenta de lo que pasaba, lo siguió rápidamente.
Fuera de la villa, había un pequeño cuarto para los paquetes y entregas. Osmar fue directamente allí y comenzó a apartar varios paquetes y en el fondo, encontró una caja. Era la caja con los dibujos que Mireia había enviado.
Rita se encogió, y rápidamente corrió hacia allí, agachándose y protegiendo la caja con su cuerpo.
"¡Apártate!".

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