La familia Falcón se vio envuelta en un torbellino cuando Ginés cayó enfermo después de pasar un día bajo la lluvia. Toda la noche se esforzaron para bajarle la fiebre.
Al día siguiente, con las piernas aún temblorosas, bajó las escaleras y encontró a Elián desayunando con tranquilidad. Un nudo se formó en su estómago al verlo de esa manera.
"Buenos días, tío Elián", dijo con la voz ronca y áspera.
Elián apenas asintió en respuesta.
"Sr. Ginés, el médico le recomendó comer algo ligero. Hice sopa, ¿le sirvo un poco?", ofreció el mayordomo con una sonrisa.
Ginés se sentó junto a Elián, mirando de manera insegura a su tío. Elián era un prodigio, había sido criado por Nicolás Falcón y la matriarca de la familia. Se fue al extranjero a estudiar a los 16 años, y a los 20 ya había obtenido dos doctorados de una prestigiosa escuela de negocios. Fundó algunas empresas e invirtió en otras, construyendo de esa manera un imperio. Su torre empresarial todavía dominaba el horizonte financiero de la capital.
Su facilidad para el éxito le había hecho adoptar una actitud distante y apática. Para los más jóvenes de la familia, la presión de estar a su altura era enorme.
"Tío Elián siento no haber sido cuidadoso con el asunto de la familia Soler," dijo Ginés, sin atreverse a mirarlo directamente.
Elián, jugando con su comida, preguntó con indiferencia: "¿Realmente te gusta esa chica Juárez?"
"Sí", respondió Ginés con convicción.
"¿Incluso si eso significa que te expulsen de la familia Falcón? ¿Seguirías con ella?", preguntó Elián con voz suave.
Ginés apretó los dientes. Siendo el único hijo, sabía que sus abuelos estarían furiosos, pero sus padres nunca lo abandonarían. Asintió firmemente. "Aun así quiero estar con ella".
Elián se quedó en silencio.
"¿Viste a la princesita? Con todo lo que pasó en su mansión, y aun así se atreve a venir a clase", comentaban algunas chicas en voz baja.
"Ha estado extrañamente feliz durante estos días, seguro está fingiendo."
"Es pura fachada."
Olivia no era popular en la escuela. Era considerada por los demás como una rica y con pertenencias de marcas extranjeras desconocidas, todos esperaban que fuera arrogante y negligente en sus estudios. Sin embargo, era bella y obtenía unas notas excelentes.
Solitaria y reservada, con un conductor que la llevaba y la recogía, por lo que de esta manera solo lograba hacer pocos amigos. El linaje de la familia Soler era conocido en Nublario y a menudo salía en las noticias, lo que hacía de Olivia un tema constante de conversación entre sus compañeros.
En los pasillos, todos la llamaban la pequeña princesa de Nublario, diciendo que era pretenciosa y falsa, que la gustaba aparentar. Las envidias y celos entre las demás chicas eran un secreto a voces.

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