Un momento después, se escuchó el sonido de las páginas de papel al ser volteadas del otro lado de la línea, seguido por la despreocupada voz de Serafín.
"Clarisa, si te arrepientes ahora y vuelves a Residencia Paradiso, y te disculpas conmigo, haré como si ese acuerdo de divorcio nunca se hubiera firmado. No tiene sentido que me llames para decir cosas sin sentido."
Al oírlo decir eso, Clarisa se tranquilizó.
Parecía que no había sido Serafín, así que soltó un suspiro y respondió.
"No me voy a arrepentir, señor Cisneros, está pensando demasiado. Conseguiré los treinta millones lo más pronto posible, no lo molestaré más."
Dicho esto, colgó directamente.
En la oficina presidencial de Estrellas.
Serafín lanzó su celular sobre la mesa y se ajustó la corbata.
Esa mujer decía que conseguiría los treinta millones pronto, parecía decidida a divorciarse de verdad.
Pero la había malacostumbrado, ¿realmente pensaba que treinta millones era una suma pequeña?
Ja, Serafín no creía que Clarisa pudiera conseguir esa cantidad en poco tiempo.
Que se desgastara intentándolo, al final, de todos modos no se divorciarían.
Pensando en esto, Serafín relajó un poco su expresión y levantó el teléfono para llamar a León.
"¿Qué has descubierto?"
León estaba en una fábrica abandonada, con una mujer atada en una silla no muy lejos de él, llorando a mares.
Era Carina.
"Tal como predijo, Carina fue usada por alguien más. Ella dijo que un hombre de mediana edad que conocía en un restaurante le dio la dirección de la casa de la señora y le dijo que la señora a menudo entretenía a diferentes hombres allí.
Por celos de que la señora había obtenido la atención de Tobías, fue a decirle esas cosas, pero al revisar las cámaras del restaurante, resultó que estaban dañadas ese día y todavía no hemos rastreado a ese hombre de mediana edad."
"¡Encuéntralo!" Serafín habló con una voz más fría, dando la orden.
...
En la casa de té.
Clarisa terminó la llamada, justo cuando estaba a punto de volver al privado, levantó la vista y vio a Esteban caminando con una mujer vestida con estilo profesional.
Esa mujer también le resultaba conocida a Clarisa, era la agente Keira, que le había dado una tarjeta en el set de grabación.

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