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¡Cásate conmigo de nuevo! romance Capítulo 44

Serafín debió haberse ido volando en la noche. En el video, su abrigo de hombre ondeaba con el viento marino mientras se movía entre la multitud ruidosa, irradiando una frialdad severa.

Clarisa suspiró, ya no tenía di idea de cuándo volvería. Estaba claro que ese día no se iba a concretar el divorcio. En ese momento recibió un mensaje de WhatsApp de Celeste: [No vuelvas por ahora]

Media hora después, recibió otro mensaje de Celeste y corrió de vuelta a casa, empujando la puerta con premura y preguntando con urgencia: "¿Qué pasó?".

"Gente del Grupo Cisneros vino a buscarnos, mira esto", Celeste hizo un gesto con la barbilla hacia la mesa de centro, donde había tarjetas de presentación y algunos contratos impresos.

Era por la canción que le habían prometido a Zaira. Clarisa había usado la información de Celeste en línea; ella no se sorprendió de que hubieran ido a buscarlas: "¿Te dieron problemas?".

Celeste se encogió de hombros: "Nada más que amenazas y tentaciones. Como si yo fuera a creerles, ¿acaso van a conseguir que me expulsen de la universidad y arruinen mi futuro? La familia Cisneros no es de los que se hicieron desde el bajo mundo".

El semblante de Clarisa se endureció. Aunque la familia Cisneros no se hubiera hecho desde el bajo mundo, no les faltaban tácticas intimidatorias. Si realmente quisieran cerrarles el camino, aplastar a alguien de poca monta como ellas no causaría ni la más mínima demora, solo lamentaba no haber dejado inútil la mano de Zaira el día anterior, para que no pudiera tocar el piano nunca más. A ver cómo le robaba canciones a alguien más.

"Si quiere tocarla, que la toque", dijo Clarisa, lanzando el contrato de vuelta a la mesa.

Celeste se quedó boquiabierta, molesta respondió: "¿Por qué dejar que ella la toque? ¡A ver quién se asusta si nos enfrentamos!".

Clarisa se rio: "Diles que no vendemos los derechos de la canción, pero que podemos autorizar a Zaira a tocarla una vez por dos millones", quería ver qué tipo de espectáculo podía dar esa mujer con eso.

Celeste se carcajeó: "¿Dos millones por una tocarla solo una vez? ¡Eso sí que es un regalo para la Srta. Zorra! Voy a responderles ahora mismo".

Escribió el email y luego extendió la mano hacia Clarisa: "¿Dónde está el certificado de divorcio? Sácalo, voy a postearlo en las redes sociales y de paso buscar marido nuevo".

Clarisa se dejó caer en el sofá: "No se concretó, Serafín salió del país".

Celeste contuvo el aliento y luego no pudo evitar soltar una retahíla de insultos: "¡Sabía que ese perro no iba a hacer las cosas bien! Entre viajes de negocios no deja de pavimentarle el camino a su amante, y encima se toma su tiempo dulce para no divorciarse. ¡Si usara su cara para hacer un chaleco antibalas, ni las bombas atómicas le harían algo! ¡Ni un perro sería tan descarado!".

...

Zaira, al enterarse que la autorización para usar la canción costaría dos millones, se rio con desdén: "¡Estos compositores pobres, robando a mano armada! Pero al menos tuvieron la decencia de darse cuenta de lo que les conviene".

Al fin y al cabo, no era ella quien pagaba esos dos millones. Solo le importaba el resultado y se sentía bastante satisfecha.

Capítulo 44 1

Capítulo 44 2

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