Entrar Via

¡Cásate conmigo de nuevo! romance Capítulo 67

Clarisa ya no aguantaba más las constantes indirectas, levantó los ojos y la miró con fastidio: "Si te da tanta curiosidad, ¿quieres que te pase el móvil?".

Los ojos de Zaira se llenaron de lágrimas: "Hermana, lo siento, no era mi intención husmear en tu privacidad".

Damián soltó una carcajada burlona, sirvió una copa rebosante de vino tinto y se acercó a Clarisa: "Zaira siempre te ha cuidado y tú ni las gracias le das, encima te pones sarcástica. Te llevaste lo mejor de su vida y ahora, que te pido que tomes una copa para compensar, ¿te parece demasiado?".

Damián era de un atractivo rústico, ese tipo de belleza salvaje que corta la respiración con su intensidad.

Clarisa observó la copa llena hasta el borde y le respondió con frialdad: "Soy alérgica al alcohol, no puedo tomar".

"¿Desde cuándo tú eres alérgica al alcohol?... ¡Ah, no!".

Zaira intentaba delatar a Clarisa mientras cubría su boca con una expresión de pánico, parecía que su astucia no era tan aguda como antes, no porque hubiera perdido habilidad, sino porque estaba convencida de que Damián le creería.

Y Damián, como era de esperarse, se burló. "¿Alérgica? Deja de mentir. Aunque lo fueras, bebe y si pasa algo, yo me hago cargo".

Como si la alergia pudiera provocar la muerte y gente como Damián pudiera soportar el peso. Para ellos, el dolor ajeno no significaba nada. Al igual que Serafín, que en el pasado la había puesto en un pedestal, en ese momento no dudaba en hundirla en el lodo.

Serafín observaba desde su asiento, con indiferencia, era Damián quien la estaba poniendo en aprietos, pero, a fin de cuentas, ¿no era también él quien la torturaba?

Si ella bebía esa copa, ¿Serafín la dejaría en paz y calmaría las aguas en el hospital? Pero, ¿acaso él sabía que ella estaba embarazada?

Clarisa se permitió una risa amarga y pálida; tomó la copa y se puso de pie diciendo: "Tomaré esta copa por mi atrevimiento de venir sin ser invitada y por mi descortesía, pagaré la cuenta", con delicadeza, sostuvo la copa y la bebió de un solo trago, dejando caer su cabello negro como algas marinas, bebió con elegancia.

Cuando terminó, mostró el fondo de la copa a Damián: "¿Estás satisfecho ahora?", sus labios se tiñeron con el color del vino, resplandeciendo con una belleza cautivadora.

Capítulo 67 1

Capítulo 67 2

Capítulo 67 3

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: ¡Cásate conmigo de nuevo!