Pensé para mis adentros que por muy guapo que fuera ese tipo, no podía superar a cierta persona que yo conocía.
Entre risas, le respondí por audio: —¿Te le lanzaste encima? ¿O al menos le pediste su WhatsApp?
Sofía respondió: —¡La verdad no me atreví! Se veía tan elegante y accesible, pero al mismo tiempo imponente... como que ni modo de acercársele...
Me reí para mis adentros.
Y yo que pensaba que solo yo me comportaba así de tímida con Lucas.
Al parecer existía un hombre capaz de intimidar hasta a la impetuosa y extrovertida Sofía.
Entre carcajadas, le pregunté: —¿No le tomaste una foto?
—Ay... ni me lo recuerdes. Intenté tomarle una foto a escondidas mientras esperaba el elevador, pero su acompañante me descubrió y muy amablemente me obligó a borrarla.
¡No puede ser!
Estaba a punto de responderle cuando alguien tocó educadamente la puerta del privado. El gerente la abrió y anunció con cortesía: —Señorita Navarro, su distinguido invitado ha llegado.
Levanté la mirada de golpe y, al ver al elegante y extraordinario Lucas, instintivamente solté el celular y me puse de pie.
—Señor Montero, bienvenido —dije nerviosa, y cuando me pongo así recurro al trato formal.
—Hmm —Lucas esbozó una sonrisa—. ¿Llevas mucho esperando?
—No, acabo de... —No pude terminar la frase porque mi celular empezó a sonar.
Al revisarlo, vi que era Sofía.
Esta niña... ¿no me digas que se enamoró a primera vista de ese tipo?
—Disculpe, debo atender esta llamada —le avisé a Lucas mientras me dirigía hacia la ventana. Bajando la voz, contesté—: Sofía, acaba de llegar mi invitado, ¿podemos hablar después de...?
—¡María! ¡¿Quién es el que acaba de entrar a tu privado?! —me interrumpió con un grito incrédulo que casi me deja sorda.
Me sobresalté y, por instinto, volteé a ver a Lucas, quien ya se había sentado.


VERIFYCAPTCHA_LABEL
Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: De novia abandonada a amada del magnate