Entrar Via

De novia abandonada a amada del magnate romance Capítulo 83

—A ver... te me acercas con tanta insistencia... ¿cuál es tu verdadera intención? ¿Me quieres... arrancar el corazón? ¿Extraer los pulmones? ¿O acaso... pretendes, no sé, vaciarme toda la sangre?

Mi visión estaba nublada pero alcancé a notar que Lucas se quedó inmóvil, con una expresión entre divertida y desconcertada, observándome fijamente.

Después de un momento de silencio, me preguntó claramente sorprendido: —No soy un carnicero, ¿para qué querría tus órganos o tu sangre?

—Eso dímelo tú... yo qué sé... Hay algo raro en ti, en tu madre también... tanta amabilidad sin razón aparente, ¡me da escalofríos! —moví la cabeza negativamente mientras agitaba la mano con debilidad y seguía murmurando—: Me da escalofríos...

Lucas indagó: —Entonces, ¿te distanciaste y empezaste a evitarme porque creíste que éramos amables contigo para robarte los órganos y la sangre?

Hundida en el sofá, respondí con voz gangosa: —No... no es solamente eso... tienes algo hipnotizante, demasiado peligroso...

Lucas esbozó una sonrisa tierna: —¿Qué he hecho yo de peligroso? La que intentó besarme en el auto fuiste tú y yo me aparté. ¿No serás tú la peligrosa?

—Para nada, yo no represento ningún peligro... soy un blanco fácil, como un flan que cualquiera puede pisotear, todo el mundo me pasa por encima cuando quiere... —susurré recordando mi triste pasado.

—Eso se acabó, María... si me dejas, de ahora en adelante yo seré quien te proteja —afirmó Lucas mirándome con determinación.

Entonces le cuestioné: —Pero dime por qué... ¿Por qué quieres tratarme bien y protegerme?

Lucas se volteó un poco para mirarme directamente: —María, ¿en serio no te acuerdas nada de mí?

—Claro que sí... eres Lucas, el señor Lucas, tan inalcanzable... como un dios caído del cielo... ay... la gente simple como yo no está a tu nivel...

Lucas dejó escapar un suspiro de resignación: —Vaya, estás tan borracha y yo aquí esperando que me recordaras.

Medio dormida, seguí divagando.

Lucas se marchó y regresó enseguida con una cobija.

—María, hueles mucho a alcohol, mejor no vayas a la cama. Confórmate con dormir en el sofá esta noche.

Me hablaba pero sus palabras me llegaban como zumbidos lejanos, así que ni respondí.

Capítulo 83 1

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: De novia abandonada a amada del magnate