Entrar Via

Del Dolor Nació la Diosa de la Venganza romance Capítulo 175

Gisela le lanzó una mirada a Delia.

En la situación en la que estaban, era urgente mantener la calma y mostrar buena voluntad.

—Hay que devolverles el dinero —dijo.

Delia era lista, y sin necesidad de explicaciones, comprendió que la mejor salida era demostrar honestidad.

No solamente devolvieron el dinero a quienes lo exigían; también a los que no lo habían pedido, Gisela y Delia les reembolsaron sin dudar.

Gisela se paró frente a la joven que había causado el alboroto, y le habló en voz baja:

—Como has tenido un problema después de comer aquí, te acompaño al hospital para que te revisen. Nosotros nos encargamos de los gastos médicos.

Su voz se alzó por encima de la multitud, clara y decidida:

—Si de verdad te pasó algo por comer nuestros antojitos, nosotros nos hacemos responsables.

—Pero antes de eso, necesito que colabores y nos acompañes al hospital para determinar la causa.

Al terminar de hablar, Gisela notó cómo el semblante de la joven se tensaba.

Gisela entrecerró los ojos, captando de inmediato que las cosas no eran tan simples como parecían.

De repente, la joven volvió a agacharse, sujetándose el estómago y gimiendo.

—Solo están diciendo todo eso porque no quieren pagarme, ¡me duele tanto el estómago que ya no aguanto! No tienen vergüenza.

—No me importa, páguenme diez mil pesos ya y no les pido nada por los gastos médicos. ¡Ándale, suelten el dinero!

Gisela sí tenía cómo pagarle.

Pero no quería hacerlo.

Era obvio que la joven armaba todo un show, y Gisela no era tan ingenua como para ceder a sus demandas.

Si le daba el dinero que pedía, aunque fuera con la mejor actitud, solo estaría confirmando el rumor de que su comida tenía problemas.

Los gemidos de la joven no cesaban, pero Gisela permaneció impasible, levantando apenas los párpados para echarle un vistazo.

Desde la entrada de la escuela, Gisela distinguió a Eliana, cruzada de brazos, parada frente a su grupo de amigas, con una sonrisa desafiante y satisfecha.

Gisela pensó en decir algo más, pero Delia se adelantó.

—Compañera, Gisela ya lo explicó: si aceptas ir al hospital, nosotros pagamos todos los gastos médicos y cualquier compensación que corresponda por ley.

—Pero si no colaboras, no te vamos a dar ni un peso.

Gisela se quedó un momento en silencio.

Esa Delia, ahora, se parecía mucho a la mujer resuelta y brillante que había sido en su otra vida.

La joven levantó la cara pálida, y las miró con ojos furiosos.

—¿Para qué ir al hospital? Yo solo comí aquí, no comí en ningún otro lado. ¡Solo pudo haber sido por su culpa! Y ni siquiera lo quieren aceptar, ¿quién sabe si después se van a echar para atrás en el hospital?

Luego, la joven soltó:

—Denme el dinero primero y entonces sí las acompaño al hospital.

Gisela simplemente respondió:

—Lo siento.

Capítulo 175 1

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Del Dolor Nació la Diosa de la Venganza