Entrar Via

Del Dolor Nació la Diosa de la Venganza romance Capítulo 654

Pensar en Fabi hizo que Gisela sintiera un nudo en el pecho.

Esa mezcla de tristeza y nostalgia pronto se extendió también hacia Katia.

Cuando estuvo frente a Katia, ya sabía cómo manejar la situación.

Estiró la mano y cubrió suavemente los ojos de Katia.

—Katia, ¿jugamos a un juego, te parece?

Katia guardó silencio unos segundos antes de preguntar:

—¿Qué juego?

Con voz cálida, Gisela explicó:

—Mira, aquí alrededor hay un montón de cositas. Yo las voy a describir, tú escuchas con los ojos cerrados, y cuando termine, tienes que encontrar lo que te dije. Si logras encontrar tres cosas, te doy un premio, ¿va?

Como cualquier niña, Katia se distrajo de inmediato y asintió con entusiasmo apenas escuchó la propuesta.

Gisela describió dos objetos y Katia los encontró rápidamente, mientras tanto, la familia de Nelson desapareció del campo de visión de Gisela.

Entonces, Gisela movió los ojos y se fijó en un médico de espaldas. El hombre era alto, y aunque la bata blanca tenía un corte sencillo, al llevarla parecía que estaba desfilando en una pasarela.

Gisela se inclinó hacia el oído de Katia y susurró:

—Blanco, doctor, chaqueta.

—Listo, abre los ojos y busca.

Soltó la mano, y Katia abrió los ojos de par en par, mirando todo a su alrededor.

Cuando vio la espalda del doctor, señaló de inmediato:

—¡Ya sé! ¡Es la ropa de ese doctor! ¿Sí o no?

Gisela sonrió y asintió:

—Exacto, eres muy lista.

Katia levantó la barbilla con orgullo, y Gisela bajó la mirada, acariciando suavemente la cabeza de la niña.

—¿Están hablando de mí?

Una voz surgió de repente desde arriba.

Gisela levantó la vista y se quedó helada.

Frente a ella estaba un hombre de facciones finas, con cejas suaves y cierto aire delicado. No era otro que Saúl Gallardo.

Así que el doctor que estaba de espaldas era Saúl.

Gisela frunció el ceño, su mirada impasible.

—Eres tú.

Saúl tenía las manos en los bolsillos de la bata, llevaba unos lentes negros y sus labios dibujaban una media sonrisa. Sus ojos, sin embargo, destilaban desdén.

Capítulo 654 1

Capítulo 654 2

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Del Dolor Nació la Diosa de la Venganza