Emma.
Bailo con Molly y dejo que la música me inunde. Me duele un poco la espalda, pero no importa cuando estoy tan feliz.
Mi vestido se mueve a mi alrededor mientras gritamos a todo pulmón la letra de Cruel Summer de Taylor Swift. Ava, que está en avanzado estado de embarazo, se suma a nosotras. Me río porque cree que está bailando, pero no es así. Ni siquiera sé cómo llamar a lo que está haciendo.
Puedo contar las pocas veces en las que me sentí más feliz. Una fue cuando aprobé el examen de abogados; la segunda fue cuando Gunner me llamó mamá por primera vez en mucho tiempo; y la tercera fue hoy. El día de mi boda.
Has oído bien. Acabo de casarme y no podría estar más feliz.
¿Recuerdas al lindo abogado del que le hablé a Ava el día del cumpleaños de James? Bueno, él nunca se rindió, sin importar cuántas veces lo rechacé. Siempre preguntaba por mí, y con eso quiero decir que preguntaba por mí casi todos los días. Me cansé de la misma pregunta una y otra vez, así que un día dije que sí. Resultó ser la mejor decisión de mi vida.
Disminuyo el ritmo y busco con la mirada a mi marido. Allí está: Killian Lennox. Él bromea diciendo que su nombre es un trabalenguas, pero a mí no me molesta. Creo que Emma Lennox suena bien, ¿no te parece?
Como si sintiera mi mirada sobre él, se da la vuelta y sus suaves ojos de obsidiana chocan con los míos. Él está con Rowan, Parca, Gabriel y Calvin. Sus labios se curvan en una sonrisa antes de guiñarme un ojo. Un guiño que promete una noche de bodas salvaje.
¿Por dónde empiezo? Lo subestimé cuando dije que era lindo. Simplemente no quería que Ava siguiera acosándome por él. Killian es sexy y él lo sabe. Es egoísta, mandón y dominante, pero también es muy dulce y amable. Me recuerda un poco a un gran oso de peluche. Es suave y tierno por dentro.
Él me propuso matrimonio a los cuatro meses de empezar a salir. Pensé que íbamos demasiado rápido, pero me preguntó de qué servía esperar si ya sabía que yo era la indicada para él. Juro que me derretí en ese mismo momento. Ya me había enamorado de él, pero tenía miedo. Miedo de cometer un error. Tenía miedo de no ser suficiente. De no estar hecha para el amor.

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