Elowen habló despacio, casi con indiferencia, como si el asunto no tuviera mayor importancia para ella. "No tengo intención de ponerte una mano encima. Solo quiero que hablemos en privado".
El joven vestido de violeta se quedó petrificado, la sonrisa se le congeló en el rostro mientras el sudor empezaba a brotarle en la frente. "Yo... no creo que sea necesario, Su Excelencia...".
"Dije que quiero hablar contigo". La sonrisa en los labios de Elowen se desvaneció y su voz se volvió gélida. "Y tú sigues evitándome. ¿Debo tomar eso como que me estás rechazando abiertamente?".
Él guardó silencio, completamente descolocado.
Elowen soltó una risa corta y fría. "No tengo idea de qué familia vienes, pero está claro que nadie allí se molestó en enseñarte buenos modales. Hablas sin pensar, intentas llevarte a una chica de mi personal como si fuera de tu propiedad, y ahora que estoy frente a ti, ni siquiera eres capaz de mostrar una cortesía básica".
El joven parpadeó, totalmente atónito.
¿Qué es esto?
Cada frase que ella pronunciaba parecía encimarse a la anterior, sin dejarle espacio para responder.
Sin importar cuántas explicaciones pudiera inventar, ninguna lo dejaría bien parado.
Elowen giró un poco y dio la orden sin dudar: "Llévenselo".
Su tono era calmado, como si estuviera organizando algo de rutina. "Llévenlo a la Mansión Hale. Hace poco reorganicé los terrenos y hay mucho trabajo por hacer. Puede empezar con el suministro de agua y las tareas de carga".
Los ojos del joven se abrieron de par en par por la sorpresa. "¡Su Excelencia, vengo de una familia de funcionarios! Mi padre es el subconsejero de comunicaciones Archer. Nosotros..."
"¿El subconsejero de comunicaciones Archer?". Elowen lo interrumpió arqueando una ceja. "Perfecto. Entonces manden aviso y que venga él también. Ya que tú vas a trabajar, lo más lógico es que tu padre te acompañe".
El joven se quedó inmóvil. Esto no era un castigo.
Era una humillación. Mandarlo a hacer trabajos manuales era una cosa, ¿pero llamar a su padre para que hiciera lo mismo?
Ni siquiera encontraba las palabras.
Giró instintivamente hacia Liam, con la desesperación reflejada en los ojos.
Liam apretó los puños, tomó aire y dio un paso al frente. "Su Excelencia, con todo respeto, puede que este arreglo no sea el adecuado. Después de todo, Gavin es hijo de un funcionario en activo...".
"¿No es adecuado?". Elowen giró la cabeza y fijó su mirada en él. "Hace un momento, dejaste muy claro que dañar a alguien de la familia Baker significaba insultar a toda la familia Baker. Así que dime, ¿por qué ese mismo principio deja de ser adecuado cuando se trata de la Mansión Hale?".
Su tono se volvió un poco más mordaz.
"¿O acaso sugieres que la dignidad de la Mansión Hale, y de la gente que yo decido proteger, está por debajo de la tuya?".
Liam se quedó callado, su rostro pasando del rojo a la palidez. "Josh es... solo un candidato común. No tiene cargo, ni título...".
Elowen lo cortó en seco. "¿Y eso qué tiene que ver? Yo decido dar la cara por él".
Lo miró directamente a los ojos. "Si tienes algún problema con eso, eres libre de presentarlo ante Su Majestad".
El cuerpo de Liam se tensó.
Elowen ya no le prestó atención. Se volvió hacia Josh. "¿Alguien más?".
Josh sintió que el asunto ya había llegado lo suficientemente lejos. Sacudió la cabeza. "Su Excelencia, los demás solo se reían. No es nada serio".

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Despertar Inesperado del Amor La Elección de Elowen
Hay alguna forma de conseguir las monedas de manera gratuita?...
Cómo obtengo bonos y monedas?...