Giselle no captó en absoluto la ironía escondida en ese mensaje.
Por el contrario, su ejército de trolls se encargó de inundar la sección de comentarios para hacer más ruido a su favor. Sin embargo, entre toda la marea de elogios, apareció una cuenta nueva.
[Usuario X]: «¿Acaso va a interpretar su propia historia real?»
Pero el comentario fue rápidamente enterrado por los mensajes pagados por los trolls, y al tratarse de un usuario sin seguidores, pasó completamente desapercibido para la mayoría.
Sin embargo, si alguien prestaba suficiente atención, notaría que Carla Castillo, la guionista principal, le había dado 'Me gusta' a ese comentario.
También Vanesa lo vio desde su cuenta personal, pero le restó importancia.
El juego apenas comenzaba. Las piezas ya estaban colocadas; solo era cuestión de tiempo para que cayeran en la trampa.
El rodaje de 'Anhelo' se llevaría a cabo en tres locaciones: Jalapa, la capital y Monterrey. La ceremonia de inicio de rodaje sería en Jalapa, ya que la protagonista, Verónica Salas, era originaria de esa ciudad antes de irse a la capital a estudiar, mientras que el clímax de la historia de amor y venganza se desarrollaría en Monterrey. La idea era grabar primero en las dos primeras ciudades para luego instalarse por una larga temporada en Monterrey.
Como inversora principal, Vanesa tenía que asistir a la ceremonia.
De pronto, la vibración de su celular la sacó de sus pensamientos. Era su asistente.
Vanesa contestó con tranquilidad.
—Directora Arias, el Grupo Serrano ha aprobado los términos del contrato. La secretaria del Señor Serrano acaba de llamar para preguntar cuándo viajará a Jalapa para la firma —le informó rápidamente.
Vanesa lo meditó unos segundos.
—Dile que mañana mismo viajo a Jalapa.
—Me encargo de preparar todo de inmediato —respondió la asistente antes de colgar.
Levantó la vista justo cuando Julián entraba en la habitación. Ya se había duchado y llevaba ropa cómoda.
—¿Haciendo la maleta? —preguntó de forma casual.
—Sí —respondió ella.
—Déjame ayudarte —dijo él, acercándose con total naturalidad.
Vanesa no lo detuvo.
Julián abrió la maleta y, conociendo a la perfección sus hábitos, comenzó a organizar la ropa de uso diario.
—Tu ropa interior está en esta bolsa rosa. La bolsa azul tiene tus trajes de trabajo; en cuanto llegues, pídele a la asistente que los cuelgue. En la morada está la ropa casual. Te puse dos pares de zapatos: unos cómodos para caminar y otros formales para las reuniones. Y si te surge algún evento de gala, ve directo a las tiendas exclusivas, ellos se encargarán de todo —le indicaba Julián, cuidando hasta el más mínimo detalle.

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