Entrar Via

El Menor Que Mantuve romance Capítulo 64

Telmo le besó el cuello, respirando su perfume, y la mano se le fue subiendo por la cintura y el abdomen…

Aitana lo abrazó con fuerza; sin pensar, le metió los dedos al cabello y se lo revolvió.

En ese momento, la puerta de metal rechinó.

Aitana lo empujó de inmediato.

Los dos se separaron por reflejo.

Telmo levantó la vista, con fastidio en los ojos.

Porque al final ni siquiera alcanzó a hacer nada.

Su amigo Nico estaba en la puerta, con una chamarra en el hombro. Se quedó congelado un segundo y luego entendió.

—No pues… Telmo, ¿interrumpo?

Telmo lo fulminó con la mirada.

Aitana bajó la cabeza, roja de la pena, retorciéndose los dedos.

«Qué bárbara…», pensó. Se dejó llevar por lo guapo que estaba y se puso a coquetear con él en un lugar así. Se le fue el santo al cielo.

Nico se rio.

—Bueno, ya me voy. Ustedes sigan…

Aitana se levantó y miró a Telmo.

—Mejor te llevo al hospital. Esa pierna…

—No, con reposo se me pasa.

Aitana insistió. Telmo no pudo ganarle, así que aceptó.

Aitana lo ayudó a bajar, tomaron un taxi al hospital y lo pasaron a Traumatología.

El doctor dijo que tenía fractura. Le enyesaron la pierna y también le pusieron suero.

Aitana le hizo el trámite de hospitalización.

—Estos días quédate aquí y descansa. A la obra ni te acerques.

Telmo, ya acostado, asintió como niño bueno.

—Va.

Cuando el suero ya iba a la mitad, a Telmo le dieron ganas de ir al baño.

—Quiero ir al baño.

Aitana le pasó las muletas y levantó la bolsa del suero.

—Vamos, yo te ayudo.

En el cuarto había baño.

Aitana entró con él, sosteniendo el suero.

Cuando se dio la vuelta para salir, Telmo la agarró del brazo.

—Aitana… ¿me ayudas a desabrocharme el cinturón? Con una mano no puedo.

Aitana se detuvo. Regresó, se inclinó y metió la mano para desabrochar la hebilla.

Telmo bajó la mirada. Al verla concentrada, se le apretó la garganta.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Menor Que Mantuve