Mateo se sobresaltó, Valentina yacía debajo de él, con su largo cabello negro esparcido sobre las sábanas que, por cierto, habían sido seleccionadas por la abuela para la habitación matrimonial. El contraste hacía resaltar su piel de manera seductora.
La sola idea de imaginarla así, tendida bajo otro hombre... Lo hizo apretar el puño. Quería explicarle que en realidad le había enviado medicinas, no hombres. Pero las palabras se le atoraron en la garganta.
—Quítate —dijo Valentina, mirándolo.
Pero él no se movió. Así que, ella comenzó a forcejear, le daba rabia pensar que, tan solo anoche, había llevado a Luciana a Villa Arcoíris y que ahora se comportara de este modo con ella. Le daba disgusto cualquier contacto físico con él.
—¡Mateo, quítate! ¿Te bañaste después de dormir con Luciana anoche?
Él seguía quieto, guardando silencio. Luego, sujetó las manos de Valentina contra la cama y le advirtió: —Deja de moverte.
Por supuesto, que no le hizo caso. Al contrario, luchó con más fuerza.
Como la tenía agarrada de las manos, se retorcía como una serpiente bajo su cuerpo, creando una fricción intensa a través de la ropa.
Entonces, recordó cómo lo había seducido hace apenas unas horas, en cómo se acurrucaba en sus brazos y cómo lo besaba. Casi podía volver a sentirlo.
Con ello, una oleada de deseo lo invadió, pintando sus ojos con lujuria.
Al instante, Valentina lo notó y se quedó quieta. Lo miró con sorpresa: —¿Acaso tú...?
Mateo maldijo internamente y la soltó de inmediato, incorporándose: —¡No!
Ella también se sentó: —Pero...
La miró: —Valentina, ¿no estás enojada porque anoche fui con Luciana en lugar de quedarme contigo? ¿En qué estás pensando? De verdad, ¿crees que querría tocarte?
Soltó una risa despectiva. Sabía que todo ese show no era más que una provocación, ¿acaso no estaba intentando que la besara de nuevo?
Igual que cuando insinuaba que no era lo suficientemente masculino.
Algunas cosas nunca cambiaban.
Y algo que tenía muy claro es que mujeres como Valentina, que solo tenían belleza, pero carecían de talento, no eran su tipo. Y si había sentido deseo por ella en dos ocasiones, era simplemente porque era un hombre normal.
Interrumpiendo sus pensamientos, sonó el timbre de su celular. Era una llamada de Luciana.
Entonces, suavizó su expresión: —Luciana.
La voz alegre de ella llenó el espacio de inmediato: —Mateo, ven rápido al bar. Luis regresó al país hoy, ¿no me digas que olvidaste darle la bienvenida?

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Precio del Desprecio: Dulce Venganza
𝑇𝑜𝑑𝑜 𝑏𝑖𝑒𝑛 𝑙𝑎 ℎ𝑖𝑠𝑡𝑜𝑟𝑖𝑎 , 𝑝𝑒𝑟𝑜 𝑒𝑙 𝑓𝑖𝑛𝑎𝑙 𝑑𝑜𝑛𝑑𝑒 𝑒𝑠𝑡𝑎 𝑒𝑙 𝑓𝑖𝑛𝑎𝑙!...
Y el final? Que paso con la primera parte que es la principal...
q pereza esa historia tan larga y son final aún 😞😞😞... buuuu aburrido...
Madre mía 😯😯. Voy por el cap 1158, salen a cuenta gotas. Se distorsiona la historia central. Es bastante cansado.....no El Señor de los Anillos ni los Pilares de la Tierra, eran tan largos. Qué es una historia romántica, no un culebrón...
al principio todo bien en el desarrollo bien, pero donde está el final??...
Una novela q pudo ser nueva la hicieron muy larga ya ni tienen sentido algunas cosas como Daniela de un embarazo súper notorio y Valentina embarazada de su segundo hijo q ni sé le nota osea ya debería haber dado a luz a su segundo hijo en el tiempo q duro la historia de Daniela como puede ser que Daniela estaba ya como de 8 meses y la otra q se embarazo primero apenas se nota su embarazo...
🥰😍...
Y los capítulos siguientes? Realmente los últimos muy aburridos centrados en un personaje terciario,un ex pretendiente de la protagonista, a nadie le interesa,dejan sin concluir la historia principal,dan a entender que Luciana ganó. Dislike...
Muy aburrido se podrían obtener 3 libros diferentes, de vuelve tediosa tantos personajes para que al final no se supiera nada de los personajes principales, definitivamente menos es más....
La historia se va x las ramas. Los protagonistas son Valentina y mateo y lo que menos leo es de ellos....