De hecho, ella ya había adivinado que Luciana fue la persona que envió la foto desde antes, en la mansión.
Y en la habitación del hospital, había guiado hábilmente la conversación para que Luciana confesara la verdad mientras Mateo escuchaba.
Mateo colgó el teléfono y elevó la mirada.
—Señor Figueroa, lamento decepcionarlo, pero parece que hubo una equivocación, como pudo darse cuenta: la foto no la envié yo, sino Luciana —comentó ella, con una sonrisa irónica.
Mateo frunció el entrecejo, sin responder.
Cuando ella pasó junto a él para marcharse, intentó sujetarla del brazo, pero ella se soltó bruscamente, estaba decidida a no tener ningún contacto físico con él.
—La abuela se desmayó por el disgusto después de que te fuiste. Te llama en sueños. Deberías ir a verla cuando puedas —dijo, para finalmente, marcharse.
—Señor, parece que su esposa también lo malinterpretó —comentó Fernando en voz baja.— Ella debería saber que usted nunca creyó ciegamente en Luciana; después de todo, se quedó aquí afuera escuchando todo, incluso sin la llamada de la señora.
Un hombre perspicaz como él no se dejaría engañar fácilmente. Había fingido irse para darles espacio y confirmar quién era la mentirosa.
Lo cierto era que no esperaba que Valentina pensara igual que él; después de todo, también había manipulado la conversación. Finalmente, la lección terminó siendo para Luciana, no para Valentina.
—Señor, creo que su esposa es más de lo que aparenta ser.—Observó Fernando.
Mateo, que antes la consideraba solo una cara bonita, ahora la veía diferente. ¿Cuántas otras facetas tendría esta mujer?
Sus ojos se humedecieron. Aunque ahora nadie podía maltratarla, el amor de la abuela la hacía sentir vulnerable. Nunca había sido amada antes, y esas muestras de afecto, la volvían frágil y mimada. La abrazó más fuerte con ojos enrojecidos.
—¡Joven señor, ha vuelto! —anunció Fausto alegremente.
Antes de poder separarse, entró Mateo, posando la mirada directamente en ambas. Por primera vez, era consciente del lado vulnerable de Valentina, quien abrazaba a la abuela como una niña pequeña.
Soltando inmediatamente a Dolores, se puso de pie:
—Abuela, me voy a descansar a mi habitación.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Precio del Desprecio: Dulce Venganza
𝑇𝑜𝑑𝑜 𝑏𝑖𝑒𝑛 𝑙𝑎 ℎ𝑖𝑠𝑡𝑜𝑟𝑖𝑎 , 𝑝𝑒𝑟𝑜 𝑒𝑙 𝑓𝑖𝑛𝑎𝑙 𝑑𝑜𝑛𝑑𝑒 𝑒𝑠𝑡𝑎 𝑒𝑙 𝑓𝑖𝑛𝑎𝑙!...
Y el final? Que paso con la primera parte que es la principal...
q pereza esa historia tan larga y son final aún 😞😞😞... buuuu aburrido...
Madre mía 😯😯. Voy por el cap 1158, salen a cuenta gotas. Se distorsiona la historia central. Es bastante cansado.....no El Señor de los Anillos ni los Pilares de la Tierra, eran tan largos. Qué es una historia romántica, no un culebrón...
al principio todo bien en el desarrollo bien, pero donde está el final??...
Una novela q pudo ser nueva la hicieron muy larga ya ni tienen sentido algunas cosas como Daniela de un embarazo súper notorio y Valentina embarazada de su segundo hijo q ni sé le nota osea ya debería haber dado a luz a su segundo hijo en el tiempo q duro la historia de Daniela como puede ser que Daniela estaba ya como de 8 meses y la otra q se embarazo primero apenas se nota su embarazo...
🥰😍...
Y los capítulos siguientes? Realmente los últimos muy aburridos centrados en un personaje terciario,un ex pretendiente de la protagonista, a nadie le interesa,dejan sin concluir la historia principal,dan a entender que Luciana ganó. Dislike...
Muy aburrido se podrían obtener 3 libros diferentes, de vuelve tediosa tantos personajes para que al final no se supiera nada de los personajes principales, definitivamente menos es más....
La historia se va x las ramas. Los protagonistas son Valentina y mateo y lo que menos leo es de ellos....