Mateo contestó y oyó una voz masculina y áspera: — Señor Figueroa, buenas noches.
Mateo sostuvo el teléfono, inexpresivo: — ¿Quién eres?
— Señor Figueroa, no necesita saber quién soy. Solo debe saber que tengo a la persona que busca.
Catalina exclamó nerviosa: — ¡Se ha llevado a Luciana! Señor Figueroa, hay que rescatarla.
Mateo: — ¿Tienes a Luciana?
— Correcto. Ahora dejaré que Luciana le diga unas palabras.
Pronto se escuchó la voz de Luciana: — ¡Mateo, ayúdame! ¡Tengo miedo!
Mateo apretó los labios en una gélida línea: — ¿Qué quieres?
— Señor Figueroa, quiero dinero. Prepare inmediatamente cien millones de dólares.
Mateo sonrió con frialdad: — Secuestras a alguien y me extorsionas por cien millones. Eso te garantiza la cadena perpetua.
La voz áspera no mostró temor: — Señor Figueroa, no intente asustarme. No soy alguien que se intimide fácilmente. ¿Le parece mucho cien millones por salvar a Luciana? ¿Y si fueran dos personas?
Mateo entrecerró los ojos: — ¿Qué quieres decir con dos personas?
En ese momento, Daniel llegó corriendo: — Señor Figueroa, ha ocurrido algo grave. Valentina ha desaparecido.
Ante la tardanza de la doctora milagro, Daniel había subido a investigar. Valentina ya no estaba.
Valentina había desaparecido.
Mateo se tensó y aferró el teléfono: — ¿También tienes a Valentina?
Mientras tanto, en un almacén aislado en las afueras, Valentina abría lentamente los ojos.
Valentina miró a su alrededor y súbitamente gritó hacia el teléfono: — ¡Mateo, estamos en un almacén en la zona oeste...!
El hombre de la cicatriz, sorprendido por la revelación, levantó la mano y abofeteó con fuerza a Valentina.
¡Paf!
El golpe volteó el rostro de Valentina. Rápidamente, una marca roja e hinchada apareció en su mejilla.
Al otro lado del teléfono, Mateo escuchó claramente la voz de Valentina y el sonido brutal de la bofetada. Su expresión cambió instantáneamente: — ¡Detente! Si te atreves a tocarla de nuevo, ¡no verás el amanecer!
El hombre de la cicatriz soltó una carcajada: — Vaya, parece que el señor Figueroa tiene debilidad por las mujeres hermosas. Una bofetada a su ex-esposa y se altera tanto.
Mateo: — Cien millones de dólares. Te los daré. Dame la dirección, llevaré el dinero y me entregarás a las dos.
— El señor Figueroa sí que es decidido. Lo esperaré. Pero debe venir solo.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Precio del Desprecio: Dulce Venganza
Cuando suben nuevos capítulos??...
Cada cuánto suben los nuevos capítulos para estar pendiente...
XD veo tantos comentarios amando la relación de mateo y Valentina será porque apenas voy en el capítulo 136 que no entiendo porque les gusta tanto esta pareja si el la trata súper mal y la humilla cada que quiere y ella es súper migajera...
Esta novela me tiene frustrada con tantas preguntas tengo un millón de dudas a parte de que me preguntó ¿porque es tan migajera? ¿Porque si ya es profesional y es la doctora milagro, porque seguir fingiendo? ¿Porque? ¿Porqueeeee? Me está dando ansiedad está novela...
En algun momento vuelve la historia de valentina y mateo, ya que ellos eran los protagonistas...
Me pueden decir porfa si mateo vuelve con valentina en los ca?p...
Novela que carece de pasión y desarrollo en los momentos íntimos, por lo que no se distingue cuando ocurren y eso la convierte en monótona y aburrida....
𝑇𝑜𝑑𝑜 𝑏𝑖𝑒𝑛 𝑙𝑎 ℎ𝑖𝑠𝑡𝑜𝑟𝑖𝑎 , 𝑝𝑒𝑟𝑜 𝑒𝑙 𝑓𝑖𝑛𝑎𝑙 𝑑𝑜𝑛𝑑𝑒 𝑒𝑠𝑡𝑎 𝑒𝑙 𝑓𝑖𝑛𝑎𝑙!...
Y el final? Que paso con la primera parte que es la principal...
q pereza esa historia tan larga y son final aún 😞😞😞... buuuu aburrido...