Entrar Via

El Precio del Desprecio: Dulce Venganza romance Capítulo 53

Caray. El ambiente volvió a caldearse.

—¿Cuál de las herederas de Nueva Celestia besará a nuestro Luis? Es hora de descubrirlo.

Él se levantó y, ante la mirada de todos, se dirigió directamente hacia Valentina.

Era evidente: la había elegido sin dudar.

Los rostros de Luciana y Dana se transformaron.

Mateo sostenía una copa de cóctel, con el rostro impasible, nadie podía saber que estaba pensando.

Camila estaba encantada. —¡Vaya! ¿No será que Luis se ha enamorado de ti?

Valentina lo miró, tranquila. Acababa de tener ese encuentro en el baño con Mateo y no tenía intención de empezar una nueva relación, así que no quería darle falsas esperanzas a Luis.

Luis se inclinó, acercando su rostro al de ella.

—Luis, yo... —comenzó Valentina.

Él le guiñó un ojo. —Necesito que me sigas el juego.

Ella se sorprendió.

—Es solo un juego, no querrás que me castiguen, ¿verdad? Considéralo un favor por el tónico medicinal.

Entonces, suspiró, resignada. "Podría devolverte el tónico", pensó.

Camila empezó a animar: —¡Beso! ¡Beso! ¡Beso!

Luis tomó suavemente el rostro de Valentina entre sus manos y se acercó.

¡Más cerca!

¡Aún más cerca!

¡Ya casi!

Mateo observaba la escena, sus dedos apretando la copa con cada vez más fuerza hasta que sus nudillos se pusieron blancos.

¡Oh!

Luis miró tiernamente a Valentina. —Está avergonzada, no la asusten.

Tomó una botella. —Acepto el castigo.

Y empezó a beber.

Los herederos estallaron en comentarios sobre ambos.

Luciana y Dana veían impotentes cómo Valentina se convertía en el centro de atención. Ellas se habían convertido en el hazmerreír por pelear por Mateo, mientras ella había conquistado a uno de los hombres más deseados de la ciudad. ¿Cómo lo había logrado?

Luciana iba a quejarse con Mateo cuando escuchó un sonido, como a platos rompiéndose: Mateo había aplastado la copa con su mano.

Los fragmentos de cristal le cortaban la palma, la sangre goteaba al suelo.

Luciana jadeó. —¡Mateo, estás herido! ¡Hay que llamar a un médico!

Nadie más dijo nada, todos seguían concentrados en el espectáculo.

Mateo ignoró a Luciana y se marchó del lugar.

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Precio del Desprecio: Dulce Venganza