Katerina de repente no supo qué decir. Había pensado en qué medidas tomaría si Valentina se negaba, pero esta Valentina, tan diferente, la dejó impactada y sorprendida.
—Valentina, espero que todo lo que dices sea verdad. El matrimonio entre los Celemín y los Figueroa es inevitable —dijo Katerina haciendo una pausa—. Mi esposo tiene un hijo ilegítimo, así que Mateo debe casarse con la hija de los Celemín.
Que Mateo tenía un medio hermano era algo que nunca nadie había mencionado, pero Katerina se lo reveló.
Valentina asintió con la cabeza.
—Entiendo, Katerina. Me voy ahora, quizás nos veamos en otra ocasión.
Dicho esto, Valentina dio media vuelta y se marchó.
La delicada figura de Valentina pronto desapareció de su vista. Regina se acercó y susurró:
—Señora, no imaginé que esta conversación sería tan sencilla. Esta señorita Valentina es completamente diferente a lo que esperábamos.
Y continuó:
—Cuando fui con los hombres a Monte Mágico a buscar a la señorita Valentina, ella estuvo muy serena, con una presencia imponente y un brillo especial.
Regina era la dama de compañía que Katerina había traído consigo cuando se casó, y había permanecido a su lado todos estos años.
Katerina miró hacia donde Valentina había desaparecido.
—Es diferente a lo que imaginaba.
En ese momento, la puerta interior se abrió y una figura firme y elegante salió.
Katerina giró la cabeza.
—Señor Celemín.
Era Héctor.
En realidad, Héctor también estaba ahí. Había permanecido en la habitación, escuchando toda la conversación entre Valentina y Katerina.
Héctor miró hacia donde Valentina había desaparecido.
—¿Se fue?
Katerina asintió.
—Sí, se fue.
—Esta Valentina definitivamente no es una chica común. Mateo tiene buen gusto, sin duda —comentó Héctor.
Katerina murmuró:
—Pero solo podemos decir que no estaban destinados a estar juntos.
Valentina apartó sus manos con frialdad.
—Mateo, mañana Daniel y yo nos iremos de Nueva Celestia, y no volveré jamás.
—¿Qué?
Mateo estaba atónito.
—¿Te vas mañana?
Valentina asintió.
—Sí, me voy mañana. Mi embarazo avanza cada vez más, y quiero dar a luz a mi hijo. Mateo, no me busques más. Quiero vivir una vida tranquila con Daniel y mi bebé.
Dicho esto, Valentina se dio la vuelta para marcharse.
Mateo extendió el brazo y la abrazó por detrás. Hundió su rostro en el largo cabello de Valentina y dijo con voz quebrada:
—No lo creo, Valentina. No te vayas.
Mateo la abrazaba con fuerza, como si quisiera fundirla con su propio ser.
—Valentina, apenas nos hemos reencontrado, ¿y ya debemos separarnos? ¿Recuerdas que prometimos estar juntos para siempre?

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Precio del Desprecio: Dulce Venganza
𝑇𝑜𝑑𝑜 𝑏𝑖𝑒𝑛 𝑙𝑎 ℎ𝑖𝑠𝑡𝑜𝑟𝑖𝑎 , 𝑝𝑒𝑟𝑜 𝑒𝑙 𝑓𝑖𝑛𝑎𝑙 𝑑𝑜𝑛𝑑𝑒 𝑒𝑠𝑡𝑎 𝑒𝑙 𝑓𝑖𝑛𝑎𝑙!...
Y el final? Que paso con la primera parte que es la principal...
q pereza esa historia tan larga y son final aún 😞😞😞... buuuu aburrido...
Madre mía 😯😯. Voy por el cap 1158, salen a cuenta gotas. Se distorsiona la historia central. Es bastante cansado.....no El Señor de los Anillos ni los Pilares de la Tierra, eran tan largos. Qué es una historia romántica, no un culebrón...
al principio todo bien en el desarrollo bien, pero donde está el final??...
Una novela q pudo ser nueva la hicieron muy larga ya ni tienen sentido algunas cosas como Daniela de un embarazo súper notorio y Valentina embarazada de su segundo hijo q ni sé le nota osea ya debería haber dado a luz a su segundo hijo en el tiempo q duro la historia de Daniela como puede ser que Daniela estaba ya como de 8 meses y la otra q se embarazo primero apenas se nota su embarazo...
🥰😍...
Y los capítulos siguientes? Realmente los últimos muy aburridos centrados en un personaje terciario,un ex pretendiente de la protagonista, a nadie le interesa,dejan sin concluir la historia principal,dan a entender que Luciana ganó. Dislike...
Muy aburrido se podrían obtener 3 libros diferentes, de vuelve tediosa tantos personajes para que al final no se supiera nada de los personajes principales, definitivamente menos es más....
La historia se va x las ramas. Los protagonistas son Valentina y mateo y lo que menos leo es de ellos....