La habitación estaba vacía, no había rastro de Valentina.
Sonaron unos golpecitos en la puerta y Fernando apareció en el umbral.
—Señor presidente, cuando venía para acá vi a su esposa. Se ha ido.
¿Se fue? ¿No le había dicho que no se fuera?
—Señor, ya he mandado a buscar el antídoto para el afrodisíaco.
Mateo apenas si movió los labios.
—No es necesario.
Dicho esto, entró al baño para darse otro baño con agua fría.
En realidad, Valentina había neutralizado el afrodisíaco en la habitación. Él solo había inhalado una pequeña cantidad residual, así que los efectos no eran tan fuertes. Podía superarlo con fuerza de voluntad.
Se quedó bajo la regadera, dejando que el agua helada cayera sobre su cabeza. Las pequeñas gotas salpicaban sus músculos definidos, algunas hasta parecían rebotar. Era una visión que haría sangrar la nariz de cualquiera.
Con los ojos entrecerrados, apareció en su mente la delicada cara de Valentina, y recordó sus suaves manos. Lo había hecho sentir muy bien.
El deseo que había logrado contener resurgió. Mateo maldijo por lo bajo mientras bajaba su mano y cerraba los ojos con frustración.
…
A la mañana siguiente, Valentina despertó por el sonido de su celular. Era su mejor amiga: Camila.
Al contestar, escuchó mucho ruido de fondo. Camila le habló, angustiada:
—¡Valentina, ten mucho cuidado con Joaquín! Hoy vino a mi revista con mucha gente a causar problemas.
¿Qué? ¿Joaquín fue a molestarla?
—¿Estás bien?
—Estoy bien… ¡Ah!
Escuchó a su amiga gritar, un estruendo y una pelea, parecía estar forcejeando con alguien. Le querían quitar el teléfono. Esta vez, era Joaquín quien le hablaba:
—Tengo a tu querida amiga. ¡Ven aquí ahora mismo!
—Vaya, llegaste bastante rápido. Anoche Luciana me llamó diciendo que te niegas a firmar el divorcio. ¿Por qué eres tan rastrera? Una pueblerina como tú no está a su nivel.
Así que, Luciana había manipulado a Joaquín.
Él siempre había tenido prejuicios en su contra, pues creía que no era digna de su amigo. Después del fracaso de Luciana anoche, había decidido usar a Joaquín como un peón para atacarla.
Él se acercó a Camila.
—Valentina, hiciste enojar a Luciana, así que tendré que hacerte enojar. ¡Hoy te voy a dar una lección! —Dijo, a punto de agredir a Camila.
—¡Espera! —exclamó.
Él se detuvo.
—¿Qué pasa? ¿Tienes miedo? ¡Entonces arrodíllate y suplica!
Ella le sostuvo la mirada.
—Sé que siempre me has menospreciado. Así que, hagamos esto: tengamos una competencia. Si pierdo, me arrodillaré y suplicaré. Si pierdes, dejarás ir a Camila de inmediato.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Precio del Desprecio: Dulce Venganza
XD veo tantos comentarios amando la relación de mateo y Valentina será porque apenas voy en el capítulo 136 que no entiendo porque les gusta tanto esta pareja si el la trata súper mal y la humilla cada que quiere y ella es súper migajera...
Esta novela me tiene frustrada con tantas preguntas tengo un millón de dudas a parte de que me preguntó ¿porque es tan migajera? ¿Porque si ya es profesional y es la doctora milagro, porque seguir fingiendo? ¿Porque? ¿Porqueeeee? Me está dando ansiedad está novela...
En algun momento vuelve la historia de valentina y mateo, ya que ellos eran los protagonistas...
Me pueden decir porfa si mateo vuelve con valentina en los ca?p...
Novela que carece de pasión y desarrollo en los momentos íntimos, por lo que no se distingue cuando ocurren y eso la convierte en monótona y aburrida....
𝑇𝑜𝑑𝑜 𝑏𝑖𝑒𝑛 𝑙𝑎 ℎ𝑖𝑠𝑡𝑜𝑟𝑖𝑎 , 𝑝𝑒𝑟𝑜 𝑒𝑙 𝑓𝑖𝑛𝑎𝑙 𝑑𝑜𝑛𝑑𝑒 𝑒𝑠𝑡𝑎 𝑒𝑙 𝑓𝑖𝑛𝑎𝑙!...
Y el final? Que paso con la primera parte que es la principal...
q pereza esa historia tan larga y son final aún 😞😞😞... buuuu aburrido...
Madre mía 😯😯. Voy por el cap 1158, salen a cuenta gotas. Se distorsiona la historia central. Es bastante cansado.....no El Señor de los Anillos ni los Pilares de la Tierra, eran tan largos. Qué es una historia romántica, no un culebrón...
al principio todo bien en el desarrollo bien, pero donde está el final??...