Gonzalo conducía una van blanca a toda velocidad por la autopista, mirando a través del retrovisor a Valentina, quien yacía inconsciente en el asiento trasero.
Sus ojos recorrían lascivamente sus curvas, estaba deseando poder tomarla allí mismo.
Sin embargo, por precaución, necesitaba llevarla lejos de allí. Una vez que llegaran a un lugar donde nadie los conociera, no podría escapar.
Y podría hacer con ella lo que quisiera.
Solo pensar en eso hacía que su sangre hirviera.
Mientras pensaba en eso, los autos delante se detuvieron y tuvo que frenar bruscamente.
¿Qué sucedía?
Había trancon.
Los conductores cercanos asomaban sus cabezas.
—¿Qué pasa? ¿Hubo un accidente?
—No es un accidente, han bloqueado las carreteras. Están revisando todos los autos.
¿Bloqueo de carreteras?
Gonzalo palideció, presintiendo lo peor.
—¿Quién tiene tanto poder para cerrar toda Nueva Celestia?
—Dicen que es Mateo, el presidente del grupo Figueroa. Ya sabes, el hombre más rico de Nueva Celestia. Este es su territorio, puede hacer lo que quiera.
—¿El señor Figueroa bloqueó las carreteras? ¿Estará buscando a su esposa?
—Lees demasiadas novelas.
Los conductores especulaban entre sí.
—¿Despertaste?
Aún le dolía el cuello. La mano en su cara se sentía como el toque de una babosa arrastrándose, dejando a su paso una sensación de humedad, provocándole náuseas. —¡Aléjate! ¡No me toques con tus asquerosas manos!
Gonzalo, sin enojarse, respondió: —Cuando llegaste al campo eras increíblemente hermosa. Ya imaginaba cuántos hombres querrían tenerte cuando crecieras. ¿Por qué dejarlos? Podrías ser mía, ser mi esposa. ¿Por qué no me obedeciste? ¿Por qué me dejaste ciego de un ojo? ¿Por qué me hiciste pasar diez años en prisión? Mira, nada ha cambiado, seguirás siendo mía para hacer contigo lo que quiera.
Él ya no podía contener sus impulsos carnales. Había esperado a que despertara solo porque quería torturarla como venganza por su ojo.
Comenzó a rasgar la ropa de Valentina.
Ella empezó a luchar, con fuerza. —¡Suéltame! ¡No me toques!
Gonzalo, respirando pesadamente, le dijo: —¿Esperas que alguien te salve? Tal vez… ¿Tu esposo?
Recordando su huida desesperada, sus ojos se oscurecieron. —Es demasiado tarde. Cuando él llegue, ya habré acabado contigo. Cuando estés arruinada, ¿crees que te seguirá queriendo?

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Precio del Desprecio: Dulce Venganza
XD veo tantos comentarios amando la relación de mateo y Valentina será porque apenas voy en el capítulo 136 que no entiendo porque les gusta tanto esta pareja si el la trata súper mal y la humilla cada que quiere y ella es súper migajera...
Esta novela me tiene frustrada con tantas preguntas tengo un millón de dudas a parte de que me preguntó ¿porque es tan migajera? ¿Porque si ya es profesional y es la doctora milagro, porque seguir fingiendo? ¿Porque? ¿Porqueeeee? Me está dando ansiedad está novela...
En algun momento vuelve la historia de valentina y mateo, ya que ellos eran los protagonistas...
Me pueden decir porfa si mateo vuelve con valentina en los ca?p...
Novela que carece de pasión y desarrollo en los momentos íntimos, por lo que no se distingue cuando ocurren y eso la convierte en monótona y aburrida....
𝑇𝑜𝑑𝑜 𝑏𝑖𝑒𝑛 𝑙𝑎 ℎ𝑖𝑠𝑡𝑜𝑟𝑖𝑎 , 𝑝𝑒𝑟𝑜 𝑒𝑙 𝑓𝑖𝑛𝑎𝑙 𝑑𝑜𝑛𝑑𝑒 𝑒𝑠𝑡𝑎 𝑒𝑙 𝑓𝑖𝑛𝑎𝑙!...
Y el final? Que paso con la primera parte que es la principal...
q pereza esa historia tan larga y son final aún 😞😞😞... buuuu aburrido...
Madre mía 😯😯. Voy por el cap 1158, salen a cuenta gotas. Se distorsiona la historia central. Es bastante cansado.....no El Señor de los Anillos ni los Pilares de la Tierra, eran tan largos. Qué es una historia romántica, no un culebrón...
al principio todo bien en el desarrollo bien, pero donde está el final??...