Los ruidos continuaron e intensificaron, haciendo imposible dormir. Mateo alzó su mano y golpeó la pared con sus nudillos dos veces, lo que logró silenciar por un momento a los vecinos.
Cerró los ojos, pero no tenía sueño. Su cuerpo estaba demasiado inquieto en este ambiente, y se encontraba peor con ella durmiendo a su lado, suave y perfumada. Su mente evocó aquella noche en la habitación principal de Villa Arcoíris, cuando la había acorralado contra la pared, sujetando sus manos con fuerza...
Los sonidos al otro lado de la pared volvieron a comenzar. Mateo abrió los ojos, irritado. Se sentó y apartó las sábanas para levantarse, pero una mano lo detuvo, agarrando su manga.
Al girarse, vio que Valentina había sacado su cabeza de entre las sábanas, se había sofocado tras estar escondida. Sin el maquillaje, sus mejillas mostraban un leve rubor natural, se veía tan delicada que daban ganas de morderla.
—¿A dónde vas? —Preguntó, inquieta, agarrando su ropa. Sabía que él estaba enojado y parecía que iba a pelear con los vecinos. Apenas hoy en la cueva lo había visto usar la violencia por primera vez y le sorprendió ver cuán brutal podía ser un hombre tan educado como él. No le gustaba verlo pelear.
Su humor parecía haber estado mal todo el día, ¿sería porque le había hecho perder el tiempo? Después de pensarlo, entendió por qué había venido a rescatarla, seguramente porque ella seguía siendo su esposa. Ante los demás, él tenía un compromiso moral para con ella. Y él, siendo una buena persona, no podía ignorarla.
Mateo tragó fuerte, sentía que el cuerpo le ardía. Se soltó rápidamente de su agarre: —Tú duerme. —Dijo antes de salir.
Golpeó directamente la puerta de al lado y pronto se escuchó la voz de un joven. —¿Quién es? …Ya voy.
La puerta se abrió y un hombre joven salió.
Con expresión sombría, Mateo espetó: —Soy del cuarto de al lado. ¿No ven qué hora es? Si ustedes no descansan, ¿los demás tampoco pueden?
Al ver que había salido de la habitación, Mateo, arrugó la cara: —¿Quién te dijo que salieras? ¡Adentro! —Ordenó enojado.
Ella cerró la puerta.
El joven aún quería seguir mirando a la mujer, pero la mirada fría de Mateo ya se había posado sobre él. Sonrió nerviosamente: —Oye, hermano, tienes tremenda belleza escondida allí, ¿y vienes a quejarte de nosotros? —Lo miró de arriba abajo. —No será que... ¿no puedes?
Eso lo molestó más.
Justo cuando iba a reaccionar, la voz dulce y delicada de Valentina lo llamó: —¡Mateo, vuelve pronto!

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Precio del Desprecio: Dulce Venganza
Y los capítulos siguientes? Realmente los últimos muy aburridos centrados en un personaje terciario,un ex pretendiente de la protagonista, a nadie le interesa,dejan sin concluir la historia principal,dan a entender que Luciana ganó. Dislike...
Muy aburrido se podrían obtener 3 libros diferentes, de vuelve tediosa tantos personajes para que al final no se supiera nada de los personajes principales, definitivamente menos es más....
La historia se va x las ramas. Los protagonistas son Valentina y mateo y lo que menos leo es de ellos....
Por que meten tanta historia que paso con valentina y mateo qué aburrido...
Es demasiado aburrido leer algo que nunca tendrá un fin...
Es absurdo es interminable la historia... aburre...
A qué hora realizan el desbloqueo, desde Venezuela...
Excelente novela...