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EMBARAZADA TRAS EL DIVORCIO: NO ME QUITES A MI HIJO, SEÑOR CÓRDOBA romance Capítulo 678

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—¿Fue a buscarme? —Gloria había asumido que el encuentro había sido una mera casualidad.

—Ah, ¿no acaba de llegar con usted? ¿Por qué no bajaron juntos?

Margarita, al percatarse de que Federico había bajado del auto de Gloria, se apresuró a ir a la cocina para servirle un plato de comida.

Gloria jugaba distraídamente con sus cubiertos, removiendo el arroz sin probar bocado. Su mente estaba hecha un torbellino, llena de pensamientos fugaces que, al mismo tiempo, la dejaban con la mente en blanco, sin saber realmente en qué concentrarse.

—Vas a hacerle un hoyo al plato de tanto picar.

Federico retiró la silla a su lado, tomó asiento y dio unos golpecitos en la mesa con los dedos.

Gloria parpadeó, volviendo a la realidad, y se llevó un bocado de arroz a la boca, evitando su mirada.

—El Grupo Mendizábal y el Grupo Larrinaga ya firmaron el contrato.

La voz de Federico había recuperado su tono habitual; era hora de hablar de negocios. —Venías de Holding Rivadeneira, solías ser mi mano derecha y ahora sigues a mi lado. Mateo Granados no te va a permitir quedarte en el Grupo Larrinaga por mucho tiempo. Hará todo lo posible por echarte.

Usar la palabra 'echar' era casi un cumplido tratándose de Mateo.

Él no solo quería deshacerse de ella, sino que buscaba tenderle una trampa para obligarla a pagar una indemnización astronómica.

Y detrás de esa trampa, contaba con el respaldo de los Mendizábal.

Aunque Gloria no sabía qué clase de acuerdo habían pactado.

Pero estaba claro que se encontraba entre la espada y la pared.

—Lo sé. —Gloria dejó los cubiertos y lo miró fijamente—. Es fácil esquivar un ataque de frente, pero difícil protegerse de una puñalada por la espalda. Tarde o temprano habrá problemas, así que planeo esperar el momento adecuado y tomar la iniciativa.

Federico alzó la mirada y sus ojos se encontraron.

—¿Y cómo piensas tomar la iniciativa?

Gloria lo pensó un momento. —Aún no lo tengo claro, pero no te preocupes. Los años que trabajé para ti no fueron en vano; no te decepcionaré.

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