En medio de la noche, cuando todos excepto los guardias en turno deberían estar dormidos, Oleika se encuentra despierta con un grado de ansiedad que se ha vuelto común desde su llegada a éste lugar.
Aun no se acostumbra a la inmensidad del castillo, y en la oscuridad cuando todo el movimiento se ha disminuido, el tamaño del castillo, incluso lo alto de las paredes la hace sentirse muy pequeña, demasiado insignificante.
“Oleika ¿qué puedes hacer para darte a notar en este castillo tan enorme?” El pensamiento provoca una especie de pellizquito en su corazón.
Deseaba formar parte de una manada, en el fondo lo sabía pero… ¿siendo esclava? Eso no era ser parte de...
Eso significaba pertenecer a…
Ser un objeto más y eso, no era lo que quería.
Oleika iba caminando de forma inconsciente envuelta en sus pensamientos, pero su cuerpo tenía memoria y sabía a dónde debía ir… a la habitación del Alfa Líder Malcolm.
Se quedó un momento frente a las enormes puertas.
“¿Qué fue lo que sucedió hoy? Sabía que su carácter era volátil y en cualquier momento podría volverse agresivo pero… ¿en contra de sus propios guerreros? ¿Por qué?” Pensaba Oleika confundida.
En ese momento un aullido de dolor y plagado de terror inundó los pasillos, haciendo que Oleika se encogiera.
Después que ese sonido desgarrador terminara, ella se dio cuenta que era el Alfa quien estaba aullando así.
“El alfa está en peligro” Pensó ella, al mismo tiempo que buscaba alguien que pudiera ayudarlo pero los pasillos estaban desolados, nadie lo cuidaba a él.
En un movimiento completamente irracional, Oleika abrió la puerta de la habitación y se acercó con paso delicado.
Pero otro aullido la sorprendió, aunque esta vez no la asusto como el primero, ya lo esperaba.
Una chimenea encendida en el fondo de la habitación daba la luz suficiente para que ella mirara que el Alfa estaba en la enorme cama, debatiéndose entre pesadillas.
El alivio inundó a Oleika.
“No era un ataque, solo era una pesadilla” Se dijo aunque en ese momento se dio cuenta.
— ¿Qué esperabas hacer en caso que realmente el estuviera siendo atacado?— Susurró con un tono de burla en su voz por lo ridículo del pensamiento.
Ella protegiendo al alfa.
A pesar que el instinto de la chica le gritaba que no se acercara algo dentro de ella la hizo avanzar en dirección de esa cama.
Alfa líder Malcolm se veía sudoroso con los brazos tensos, apretando de manera desesperada las cobijas y colchas que cubrían su cama.
Movía las piernas, incluso intentaba lanzar golpes, su cuerpo era la combinación de su forma humana y lobuna.
El rostro del Alfa mostraba que estaba sufriendo un inmenso dolor, al igual que su lobo.
“Tal vez sí puedo ayudarlo” pensó Oleika al mismo tiempo que extendía sus manos y las colocaba sobre el brazo de su Alfa.
— Tranquilo— susurraba ella intentando replicar lo que hacía con los lobos de su manada— todo estará bien, tranquilo.
Sus manos estaban temblando ante el atrevimiento de sus acciones, pero solo fue cuestión de segundos para que notara una diferencia en el comportamiento del Alfa Líder.
— Tranquilo— repitió ella— todo estará bien, elimina tus pesadillas, descansa, relájate— el rostro de Alfa líder Malcolm dejó de contraerse y sus brazos comenzaron a sentirse más relajados.
Oleika sentía que solo una brisa de aire despertaría al Alfa y eso le costaría la vida.
En el instante que miró a Alfa líder Malcolm suspirar de forma profunda y relajarse por completo, Oleika retiró sus manos temblorosas de la cálida y suave piel del Alfa.
Estaba a punto de dar el segundo paso hacia atrás, cuando de manera repentina la mano que había estado transformada en garras, lanzó un golpe y una de las garras alcanzó su piel.
El dolor se dispersó por todo su cuerpo pero se mordió el labio para contener el aullido.
Sin pensarlo Oleika corrió alejándose de la habitación, alejándose del Alfa.
La herida había comenzado a sangrar y a pesar de tratar de contener el líquido color granate que emanaba de su brazo su vestido, no era suficiente.


VERIFYCAPTCHA_LABEL
Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Esclava del Alfa Inmortal