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Fui yo quien te dejé, Sr. Zambrano romance Capítulo 869

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—¿Qué...? —Las pupilas de Alexa se contrajeron. Se encontró, incrédula, con la mirada fría y oscura de Sebastián, haciéndola temblar hasta el alma.

Sebastián sostuvo a Vera y la ayudó a sentarse en el sofá para que descansara ante su estado emocional alterado.

Solo entonces levantó la vista lentamente: —Quintana, trae los registros impresos.

El asistente, que había estado esperando en la puerta sin inmutarse ni mirar de más la escena dentro de la habitación, sacó los papeles de su maletín y se los entregó a Doña Elia y a Julián, saltándose únicamente al devastado Ciro.

Era claramente el registro de una prueba en un laboratorio privado.

Hace años, bajo el nombre de Alexa.

La evidencia irrefutable golpeó a todos sin previo aviso.

Alexa comenzó a temblar entera. Miró aterrada a Sebastián y luego, con los ojos rojos, a Doña Elia: —Abuela, y-yo sí lo investigué, pero como sabía que no me pertenecía y que no debía robarlo, fue por eso que yo...

—¿Te hiciste una prueba de ADN?

Julián casi hizo un bollo con el papel, sus ojos enrojecidos de ira destilaban un claro mensaje de "así que eso era".

Miró a Alexa con una voz helada: —Desde el principio sabías quién eras. Por eso no te resignaste, creíste que eras la agraviada, sentiste que también eras de la sangre Valdés, mientras que toda la familia solo pensaba en Vera. Ahí encontraste una excusa para tu odio.

—El incidente en la Universidad Central, la caída de tu invitación cuando Silvana Iriarte te secuestró... ¡Todo fueron ataques precisos contra Vera para evitar que regresara a casa y arruinar su reputación!

La respiración de Julián era pesada.

Doña Elia, aunque ya se había recuperado un poco, volvió a cambiar de semblante ante esta revelación.

—¡Descarada! ¿Y qué si tienes la sangre de Ciro? —La anciana temblaba—: ¡No eres más que una hija ilegítima que no tiene derecho a nada!

—¡Cómo te atreves a soñar con tener los mismos privilegios que Vera!

Doña Elia estaba furiosa.

Capítulo 869 1

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