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¡Insoportable! Mi Ex-marido Me Tomó Demasiado Cariño romance Capítulo 1242

"¡No fue él quien me dejó! ¡Fui yo... fui yo la que ya no quiso seguir con él! ¡Fui yo quien decidió irse!"

"¿Eh?" Tirso se quedó paralizado, dudando si creer o no. "¿De verdad? ¿Así fue?"

"¡Sí!" Natalia lo tomó del brazo, apurándolo. "¡Vamos, levántate! ¿No oíste?"

"Ah..." Tirso se sonó la nariz y, ya más tranquilo, soltó a Benjamín y se incorporó.

"Tú..."

Natalia vaciló un momento y miró a Benjamín. "¿Estás bien? ¿Te lastimaste en algún lado?"

"¡Hermana!"

Tirso no aguantó y se metió en la conversación. "¿Por qué te preocupas tanto por él? Tranquila, yo sé lo que hago, no se va a morir."

"¡Cállate!"

Natalia lo fulminó con la mirada. "Él te salvó una vez... No puedes hablarle así."

Se refería a aquella vez que Tirso fue secuestrado por Rufina Bautista y lo llevaron a las montañas de Cristalina.

Aunque Benjamín lo hizo por Bel, si no fuera por él, el que habría terminado envenenado por la serpiente hubiera sido Tirso.

Tirso hizo una mueca y no dijo nada más.

"Naty."

Benjamín se puso de pie, se limpió con la mano la sangre de la comisura de los labios y forzó una sonrisa. "Estoy bien... No vale la pena que por alguien como yo se peleen entre ustedes."

"Entonces..."

Natalia quiso decir algo más. "Acuérdate de ir al médico, mira aquí..."

Le señaló la boca. "Que te revisen."

"Sí, lo haré." Benjamín le devolvió la sonrisa, asintiendo.

"Yo... nosotros..."

Natalia se abrazó al brazo de Tirso. "Vamos entrando primero, tú... cuídate, ¿sí?"

"Sí, está bien."

Antes de entrar, Natalia miró por última vez a Benjamín, le sonrió y dijo: "Nos vemos."

"Sí." Benjamín, con las manos en los bolsillos, no le quitó la vista de encima. "Nos... vemos."

"¿Qué esperas?"

Natalia le dio un suave tirón a Tirso. "¿No que venías a buscarme? Vamos."

"Ya voy."

Los dos hermanos se dieron la vuelta y entraron juntos por la puerta de la casa.

Benjamín se quedó inmóvil, plantado en el mismo sitio.

Si él faltaba repentinamente a una reunión tan importante, levantaría sospechas...

Ahora que Naty y Bel se habían mudado de la Mansión Gómez, menos que nunca podía permitir que ocurriera algún error.

"Bueno..." Aldo suspiró resignado. "Entendido."

...

Adentro, Natalia revisaba de arriba abajo a Tirso. "¿No te lastimaste en ningún lado?"

"Hermana, de verdad, estoy bien..."

Tirso dio una vuelta completa para que ella pudiera verlo por todos lados.

"Menos mal." Natalia suspiró aliviada y le advirtió: "No vuelvas a hacer esto."

"Eso no lo prometo."

Tirso refunfuñó. "Porque si tú no me hubieras parado... cada vez que lo vea, se lleva una."

Natalia lo miró en silencio.

Tirso resopló. "Hermana, no soy tonto... Aunque digas que fue decisión tuya, él igual tiene la culpa. Él te rompió el corazón, él fue el que te hizo daño."

Natalia se quedó quieta, sintiendo cómo los ojos se le llenaban de lágrimas.

Su hermano, al final, siempre estaría de su lado, sin condiciones.

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