Aitana al ver que él no tenía planeado tenerle ninguna piedad se enfureció aún más, mientras Julia estaba disfrutando del espectáculo.
— Dominic estás siendo demasiado injusto conmigo, ni siquiera puedes tener un poco de consideración a la madre de tu hijo. — Rugió Aitana sin poder parar de llorar ni de temblar cuando los guardias pusieron sus manos en ella.
— No deberías quejarte ni hablar así de nuestro Alfa, si no fuera considerado ya estarías muerta por tu falta de respeto, de hecho está teniendo misericordia contigo deberías estar agradecida. — Dijo Julia con una sonrisa burlona mientras miraba a Aitana y está última al darse cuenta de la maldad de esta mujer apretó sus manos en puños.
— Alfa Dominic si elige a esta mujer como Luna se arrepentirá tarde o temprano. — Sentenció Aitana antes de ser arrastrada por los guardias lejos del salón.
Cuando llegaron al oscuro calabozo, Aitana se sentía completamente agotada porque había intentado soltarse del agarre de los guardias, pero solo había conseguido que la lastimaran y cansarse, por lo que cuando la encerraron en una de las celdas oscuras solo pudo llorar llena de miedo al mismo tiempo que los recuerdos llegaban a ella como balas, lastimándola más.
Se vio a ella hace unos cuantos años, antes de llegar a esta manada, aún era demasiado joven, pero después de la muerte de sus padres su tío la había encerrado en los calabozos, dónde los guardias intentaron abusar de ella.
— Por favor déjame, no quiero esto. — Gritaba desesperada, intentando proteger su cuerpo de esos hombres que intentaba arrancarle la ropa y la golpeaban sin miedo a lastimarla.
Estaba tan aterrada en ese momento y al recordarlo sentía el mismo miedo apoderarse de ella, sintiendo que estaba ahí de nuevo, pero está vez sentía que por alguna razón nadie la salvaría.
Y no podía parar llorar desconsolada sumergida en los recuerdos y él pánico, cuando escuchó la voz del Beta de Dominic, Liam y también la voz de Julia.
— Mi Luna, ella es mestiza, no tiene a su loba, azotarla igual que a los demás podría matarla. — Escuchó a Liam decir con preocupación y Aitana se tensó.
— Este es el castigo que ella merece y son las órdenes de tu Alfa, ¿Piensas desobedecerlo? — Replicó Julia autoritaria.
— Por supuesto que no mi Luna, haré que la azoten ya mismo. — Cedió Liam sin más opción, sintiéndose mal por Aitana, pero no podía hacer nada para ayudarla, ya que él no podía desobedecer a las órdenes de el Alfa o la Luna. — Guardia trae el látigo y encárgate de darle a la esclava diez azotes.


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