Empacó algo de ropa, preparándose para quedarse en la empresa.
Antes de irse, subió al último piso y dejó en la puerta de Ariel el sombrero para el sol que le había comprado a Melisa en la Plaza Los Flamingos.
***
De vuelta en la oficina de la línea de producción.
El mismo equipo de diez personas del grupo dos.
El mismo objetivo: SingularTech.
La noche anterior, ella y Germán habían discutido y analizado el proyecto hasta la madrugada.
Querían expandir SingularTech en las versiones 2 y 3 para crear un sistema de inteligencia artificial completo.
Un sistema que no solo podría fabricar chips, sino que también se aplicaría a diversas tecnologías inteligentes.
Sin embargo, su enfoque actual seguía siendo el chip.
Utilizarían SingularTech para construir la primera capa del chip.
SingularTech, que ya dominaba el lenguaje de descripción de hardware y las reglas de optimización de software, le permitiría, en tres días, generar agentes inteligentes y adaptarlos al software para luego combinarlos.
Esta vez, la tecnología central era un secreto que solo ella y Germán conocían.
Ella sellaría los diagramas del circuito y se los haría llegar a Rebeca, Isabel y los demás para que se encargaran de la verificación y los informes de rendimiento.
***
Lunes, once de la noche.
En Andes Chip, el centro de investigación y desarrollo también estaba completamente iluminado.
Todos caminaban a toda prisa.
Tras la partida de Karina, Fabio había contratado a varios doctores.
Incluso había un reconocido líder en la industria a cargo del proyecto.
Pero el diseño del X3 lo había iniciado Karina, y su lógica resultaba difícil de descifrar para este nuevo líder, lo que ralentizaba el trabajo.
El resto del equipo había sido formado por Karina de manera casi personal, guiándolos paso a paso.
Que Boris estuviera despierto a esas horas de la noche no era para inspeccionar el trabajo, sino para criticar a Fabio.
—Eres un débil y un blando. Ni siquiera puedes con una mujer.
—Andes Chip terminará arruinada en tus manos, tarde o temprano.
—¿No sabías que no se asoció con el software de Eco Silicio?
Fabio lo sabía y se preguntaba qué estaría tramando Karina.
Pero en cuestiones técnicas, ni él ni nadie podía adivinarlo.
Boris había pensado que Karina era solo una estudiante de doctorado con algo de talento, nada del otro mundo. Había muchas herederas de familias ricas más sobresalientes que ella.
No esperaba que en solo un mes, antes de que él pudiera elegir una nueva nuera, Karina ya hubiera liderado un equipo para crear SingularTech, tomando a Andes Chip completamente por sorpresa.
—Si no la superas en tecnología, ¿vas a dejar que también te gane en estrategia?
—¡¿Por qué no usas la Casa Luz del Amor y la empacadora de Puerto Velero?!
Los ojos de Fabio se abrieron un poco más. Al instante, comprendió la intención de su padre.

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