Dicen que la intuición femenina es aterradoramente precisa.
Cuando entró y quiso abrazar a Fabio, él la esquivó.
Pensando que a Fabio le preocupaba el incidente con los tres hombres, intentó explicar desesperadamente:
—Esos tres hombres los contrató Karina para hacerme daño, pero solo me metieron chiles en la boca, no me hicieron nada más.
Jamás se le hubiera ocurrido a Selena que algún día tendría que defender a Karina con tanto ahínco…
Pero, para su sorpresa, a Fabio no le importaba eso en absoluto.
Le arrojó varias fotos sobre la mesa.
Era una escena que ella había ensayado en su mente innumerables veces desde que el plomero la contactó.
En lugar de dar explicaciones inútiles que solo empeorarían las cosas, era mejor admitirlo directamente.
Selena comenzó a llorar en silencio.
—No sé por qué fui tan tonta. Sé que esto te alejaría de mí, pero mi única intención era decirte que te amo, y que también amo a Caro.
»He intentado recordarme a mí misma que debo tomar las cosas con calma, no llorar, no hacer berrinches, no sentirme insegura, no ser contradictoria… Si hablo demasiado, temo que te canses de mí, pero si hablo poco, no ves mi dolor y mi tristeza…
—Seguro piensas que soy una mala mujer, ¿verdad? Si es así, te devuelvo la Hacienda de las Rosas y me voy.
Fabio encendió un cigarrillo, irritado, con la mente hecha un caos.
En realidad, no había adoptado a Selena por bondad, sino porque él también necesitaba compañía.
En aquellos años, su madre sospechaba que su padre la engañaba y sus peleas eran terribles.
—Olvidemos este asunto —dijo Fabio—. No volvamos a mencionarlo.
Selena lo abrazó.
Fuera de la vista de todos, una leve sonrisa se dibujó en sus labios…
Belén bajaba las escaleras con Caro de la mano justo cuando vio a la pareja abrazada.
Belén hizo una mueca, puso los ojos en blanco y murmuró: —Qué ridículo.
—¿Por qué es ridículo? —preguntó Caro, molesta.
Como de todos modos ya no quería trabajar allí, Belén le dijo a Caro:
—Señorita, Selena no es su mamá. No la dio a luz ni la crio, solo lleva unos meses con usted. Pero desde que regresó del extranjero, la quiere muchísimo, y eso demuestra que tiene malas intenciones. Además, está abrazando a su papá… ¿Usted cree que es normal que una mujer que no es su mamá abrace a su papá?

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