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La Guerra de Karina: Mi Destino es Mío romance Capítulo 191

Sin embargo, al día siguiente, tuvo que levantarse a las tres de la madrugada.

Repitió la misma rutina del primer día.

Pero fue aún más insoportable y aterrador que el día anterior.

Unos cuantos internautas, autoproclamados justicieros de internet, se hicieron pasar por feligreses y entraron al Templo de San Judas de Los Olivos.

Encontraron a Selena arrodillada, rezando.

Le lanzaban velas encendidas, y en varias ocasiones casi le prenden fuego al cabello.

Los periodistas no tuvieron más remedio que cortar la transmisión en vivo.

También le lanzaban miradas de desprecio.

Selena intentó llamar a Fabio para que le tuviera lástima, pero la primera frase de Fabio fue:

[Seli, estoy muy ocupado. Los adultos tienen que pagar por sus propios errores, ¿no crees?]

¿Ni siquiera su hermano se preocupaba ya por ella?

Selena, sosteniendo el teléfono después de que le colgaran, hundió la cabeza entre las rodillas y lloró desconsoladamente, como un animal enjaulado.

Al tercer y cuarto día, Selena no solo estaba mentalmente destrozada, sino que su cuerpo tampoco podía más.

Un resfriado, sumado a la falta casi total de sueño, la hacía parecer una enferma mental que había perdido el alma.

Los internautas, temiendo que se suicidara, dejaron de insultarla y pasaron a consolar a Karina en su cuenta.

[No estés triste, estamos aquí para protegerte.]

[Un hombre que no te ama es como la leche caducada, conservarlo solo te envenenará.]

[Perderlo no es tu pérdida, que él te pierda es su castigo.]

Después de consolar a Karina, los internautas se volcaron a atacar a Fabio, sin dar tregua.

La cuenta personal de Fabio y la cuenta oficial de Andes Chip fueron bombardeadas.

Mientras tanto, las reservas del anillo inteligente de Viva Chip superaron fácilmente el millón.

Fabio tomó un cigarro del escritorio, lo encendió, le dio una calada profunda y tardó en soltar el humo.

Observando las volutas de humo, recordó el día en que firmó el acuerdo de divorcio con Karina, hacía poco más de dos meses.

En ese entonces, lo había calculado todo, excepto un pequeño detalle: que Karina sería capaz de darle la vuelta a la situación.

***

En Viva Chip.

Karina no recurrió al marketing de escasez. En su lugar, hizo que la línea de producción trabajara horas extras para fabricar los anillos inteligentes.

Ofreció salarios y beneficios generosos, y los trabajadores estaban llenos de entusiasmo.

Al mediodía, Fabián la llamó para informarle sobre el progreso de su “trabajo”.

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