Sabrina apartó la mirada y justo cuando estaba por subir al carro, un vehículo conocido se detuvo junto a ella.
La ventanilla bajó despacio, dejando al descubierto el rostro refinado y sereno de Jorge.
—Sabrina.
Sabrina se detuvo, volteó y preguntó:
—Jorge, ¿qué haces aquí?
Jorge le contestó:
—Escuché que André y Thiago llegaron a Chile. Hoy no tengo nada importante que hacer y justo tengo un regalo para Thiago. Aproveché para pasar a verlos.
Sabrina sonrió levemente.
—Thiago y Hache se fueron a jugar, ahora no están en el rancho.
Jorge mostró una expresión de ligera decepción.
—Vaya… la última vez, Thiago me dijo que quería ir al parque de diversiones. Conseguí unas entradas y quería invitarte a ti y a André, así los tres llevamos a Thiago a divertirse juntos.
Sabrina conocía a Jorge desde hacía años. Él siempre se había portado excelente con Thiago.
Cada vez que veía a Thiago, sin falta le llevaba algún regalo.
Además, siempre eran detalles útiles y justo lo que a Thiago le gustaba.
Eso de querer ir al parque de diversiones en Chile, Thiago ya se lo había mencionado varias veces a Sabrina.
Quizá Jorge lo escuchó de boca del propio Thiago y decidió venir a traer las entradas en persona.
En lo que respectaba a su trato con Thiago, Jorge no tenía ni un solo pero.
—Jorge, gracias —le dijo Sabrina, sincera.
Jorge preguntó de inmediato:
—¿Cuándo crees que Thiago tenga tiempo?
Sabrina se detuvo a pensar en su agenda de los próximos días.
—Dentro de tres días podría desocuparme un día entero. ¿Qué te parece esa fecha?
Jorge sonrió, satisfecho.
—Por supuesto que me parece perfecto.
Bajó del carro y abrió la puerta del copiloto para Sabrina.
—Sabrina, ya que Hache no está, ¿por qué no te llevo a la empresa?
Antes de que Sabrina pudiera negarse, Jorge bajó la voz y añadió en tono serio:
Seguro que había visto cómo convivían Sabrina y Sebastián.
Gabriel ya estaba fuera del camino, y Sebastián era difícil de tocar, además de que tenía a Anónimo detrás.
Pensó que quizá podría usar a André para deshacerse de Sebastián.
Jorge comentó, bajando la voz:
—André, ahora Sabrina le tiene muchísima confianza a Hache. No importa a dónde vaya, siempre lo lleva con ella.
Pero investigué a Hache muchas veces y nunca logré descubrir nada. Como si no existiera información sobre él.
Gabriel también trató de investigarlo. Apenas había encontrado algunas pistas cuando le pasó lo que ya sabes.
André miró a Jorge, sorprendido.
—¿Le pasó algo a Gabriel?
Jorge asintió y le contó todo lo que había sucedido con Gabriel.
—Hache está siempre pegado a Sabrina, sabe cada uno de sus movimientos.
Si quisiera planear algo, no le sería nada complicado.
Y no olvides lo de Quentin Fontaine… Le metió a Sabrina en tantos problemas, casi la arrastra consigo y termina todo mal allá.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Guerra de una Madre Traicionada
Not to mention that the translation is flawed too, right!?...
Wow, what a joke! It's only released up to chapter 200, after which it's blocked, and then released again from chapter 1434 onwards. That's ridiculous!...