—En el hospital había enfermeros y los amigos de Hache ayudaron, así que en realidad no fue tan agotador —dijo Sabrina con una sonrisa—. Al contrario, tuve mucho tiempo libre, hasta me dio tiempo de pintar.
Justo ese día, la gente de Estela Valdés había pasado a recoger sus pinturas.
Durante la hospitalización, Sabrina terminó dos obras. A esas se sumaba una pintura que había hecho en casa en sus ratos libres, antes de que Sebastián resultara herido.
En total, le había enviado tres cuadros.
El día de su cumpleaños, no solo vinieron Daniela y Marcelo Blanco, sino también Gabriel Castillo, a quien no había visto en un tiempo, acompañado por Romeo Castillo.
Una sombra de preocupación ensombrecía su rostro; era evidente que últimamente había tenido que lidiar con algunos problemas complicados.
Pero en cuanto vio a Sabrina, esbozó una sonrisa.
Le entregó su regalo.
—Sabrina, feliz cumpleaños.
A su lado, Romeo también le dio su regalo.
—Señorita Sabrina, feliz cumpleaños.
Sabrina los aceptó con una sonrisa.
—Gracias a los dos.
Al notar que Gabriel no estaba de buen humor, Sabrina le preguntó en voz baja:
—¿Qué pasa, Gabriel? ¿Empeoró la abuela Castillo? Hernán Castaño sigue en Chile, ¿quieres que le pida que vaya a verla?
Gabriel negó con la cabeza.
—No, la situación de mi abuela está bastante estable.
Si no era por la abuela Castillo, entonces debía de ser por lo de Diana Vázquez.
Sabrina había estado ayudando a Gabriel con la investigación, pero después de que Sebastián resultó herido, toda su atención se centró en él y tuvo que dejar el asunto en pausa.
Justo cuando Sabrina iba a decir algo más, llegaron André Carvalho y Thiago.
Ambos le entregaron sus regalos.

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Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Guerra de una Madre Traicionada
Not to mention that the translation is flawed too, right!?...
Wow, what a joke! It's only released up to chapter 200, after which it's blocked, and then released again from chapter 1434 onwards. That's ridiculous!...