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La Guerra de una Madre Traicionada romance Capítulo 1959

Ulises y Sebastián parecían conocer a la perfección la existencia y los límites del otro.

Ulises no dejaba de jugar al borde de la línea roja de Sebastián; Sabrina no sabía si era demasiado valiente o si realmente no le importaba morirse.

—Gracias por contarme esto —dijo Sabrina.

—No tienes que agradecerme, es lo menos que puedo hacer —respondió Ulises.

Sabrina no supo qué responder.

Un rato después, Sabrina llegó a la residencia de Andrés.

Allí le explicó el motivo de su visita.

La opinión de Andrés fue muy parecida a la de Hernán.

—Hacerlo por poco tiempo está bien, pero a largo plazo no. Además, sobre lo de buscar un médico... —Andrés hizo una pausa—. Conozco a un doctor bastante hábil, le pediré que venga lo más pronto posible.

Los ojos de Sabrina se llenaron de gratitud.

—Andrés, muchas gracias.

Andrés pareció querer decir algo más, pero al final se contuvo.

—Si no necesitas nada más, será mejor que te vayas.

»Por cierto, ya que vas a empezar a tocar el violín de nuevo, tendrás que venir a mi consultorio a revisión una vez a la semana.

Sabrina asintió y le agradeció una vez más.

Al salir, Sabrina vio a Ulises parado junto a la puerta.

Él no intentó retenerla más; simplemente le asintió con la cabeza y entró en la habitación.

Sabrina no se quedó allí y se dio la vuelta para irse.

Al ver entrar a Ulises, Andrés resopló con frialdad.

—Todavía no te has curado del veneno que tienes encima, ¿y ya andas de metiche con los problemas de otros?

»El chico de los Fonseca te dejó en este estado, deberías dar gracias de que no has aprovechado para vengarte, ¿y encima le buscas un médico a tu rival de amores?

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