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La Guerra de una Madre Traicionada romance Capítulo 1970

Ulises continuó: —Estoy seguro de que tú también has notado que algo no cuadra.

»De lo contrario, no habrías venido sola el día de hoy.

»Sabrina, lo que pasa es que no quieres aceptar que la condición de Sebastián está empeorando poco a poco.

Sabrina se quedó sin palabras.

***

En el estudio.

Sebastián estaba parado junto a la ventana con el celular en la mano, hablando con una voz fría y calmada.

—¿Así que Sabrina ya empezó a dudar de mí?

Del otro lado de la línea, se escuchó la voz de Hugo.

—Ya le dije exactamente lo que me pediste. Ahora a quien debería de estar sospechando es a Ulises.

»A fin de cuentas, tú eres su pareja; jamás serías el primero en su lista de sospechosos.

Sebastián se quedó mirando el paisaje por la ventana, sin decir una palabra.

—Si ya no necesitas nada más, te cuelgo —avisó Hugo.

Esperó un momento, y al ver que Sebastián no contestaba, terminó la llamada.

Después de colgar, se limpió el sudor frío de la frente por los nervios.

—Menos mal que este trabajito de la muerte ya casi se acaba —murmuró.

Luego volteó a ver a su asistente.

—Empaca las maletas en friega, nos vamos hoy mismo.

El asistente preguntó en voz baja: —¿La señorita Ibáñez se dio cuenta tan rápido? ¡Apenas ha pasado un mes!

Hugo lo miró de reojo. —Con lo bueno que es ese tipo para engañar a la gente, ¿crees que alguien lo iba a descubrir tan fácil?

El chico se quedó pasmado, sin entender bien a qué se refería.

—Pero... ¿no que la señorita Ibáñez ya lo descubrió?

Hugo soltó una risa burlona. —Si yo no hubiera dejado pistas a propósito, todos se habrían ido con la finta... y ese cabrón se hubiera quedado sin salvación.

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