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La Noche que Dejé de Esperarte romance Capítulo 1020

—No puede ser, me estás mintiendo. Te vi claramente —aseguró Alberto con total convicción.

El rostro de Benjamín se ensombreció un poco.

—Alberto, ¿le contaste a los abuelos que me viste?

—No, no les dije nada —respondió Alberto—. Pero ya te he visto varias veces. Tío, ¿ya te curaste de los ojos? En realidad, quieres darme una sorpresa, ¿verdad?

La voz del niño sonaba dulce e inocente, pero mientras lo escuchaba, el ceño de Benjamín se fruncía cada vez más.

—Voy para allá ahora mismo —dijo Benjamín—. Espérame tranquilo en la casa y no vayas a ninguna parte.

Alberto se puso contentísimo.

—¡Sí, aquí te espero!

Al colgar, Benjamín le dio una instrucción a Valentín:

—Revisa también todas las cámaras de los alrededores de la casa de Gutiérrez del último mes. Busca a cualquier persona sospechosa.

—Enseguida —respondió Valentín.

Benjamín pidió que unos guardaespaldas lo acompañaran a la casa de la familia Gutiérrez.

Teresa se alegró mucho de verlo llegar.

—Benjamín, ¿fuiste hoy a la fiesta de cumpleaños de Don Fidel? —le preguntó con una gran sonrisa.

—Sí, fui —respondió él en tono neutro, para luego preguntar—: ¿Y Alberto?

—Está en el estudio haciendo sus tareas —contestó Teresa.

—Dile que salga.

—Claro.

Teresa le pidió a una empleada que fuera a buscar a Alberto, mientras ella se sentaba junto a Benjamín y le preguntaba con cariño:

—Benjamín, ¿cómo has estado últimamente? He tenido mucho trabajo y no he podido ir a verte.

—Estoy muy bien —aseguró él.

Teresa lo miró con ternura.

—En cuanto me desocupe iré a verte con Alberto. El clima está mejorando, podríamos salir a pasear.

—Está bien.

La actitud de Benjamín se mantenía completamente distante.

Teresa se sintió un poco afligida. Dudó un instante antes de atreverse a preguntar:

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