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La Noche que Dejé de Esperarte romance Capítulo 1170

Josefina bajó ligeramente la mirada y respondió con un tono sumamente tranquilo:

—Él y yo ya estamos divorciados. Le basta con saber que estoy viva.

Al escucharla, la expresión de Manu se congeló por un segundo. No se imaginaba que hubieran llegado al divorcio.

Lo pensó unos instantes antes de decir:

—Pero te vas pronto, ¿no es así?

Josefina lo miró con sorpresa.

—¿Cómo lo sabes?

Manu sonrió levemente.

—Sufriste heridas muy graves y, encima, te reuniste con Eduardo. Con su poder, él puede ayudarte fácilmente. Era obvio que no te quedarías de brazos cruzados una vez más.

Tosió un par de veces antes de añadir:

—Lo que hizo Ariadna fue cruzar todos los límites.

Josefina sonrió con frialdad.

—Así es, se pasó de la raya, y definitivamente no voy a seguir soportándolo.

Levantó su taza, dio un sorbo y lo miró a los ojos.

—Manu, sin importar cuál sea tu posición, te estoy muy agradecida por siempre apoyarme y ayudarme. Si algún día necesitas algo de mí, no dudes en pedírmelo.

Sus ojos reflejaban una profunda sinceridad. Al verla, el corazón de Manu se llenó de calidez.

—Me conformo con escuchar eso.

Josefina sonrió, un tanto resignada.

—Hablo en serio.

—Entonces, esperaré a que resuelvas tus asuntos antes de molestarte —dijo Manu, tosiendo un par de veces—. Para ese entonces, podrás ayudarme con toda tu atención, sin distraerte con otras cosas.

—De acuerdo —aceptó Josefina.

Sin embargo, al ver su rostro tan pálido, la preocupación en el fondo de su corazón no desapareció. ¿De verdad estaría bien?

Después del almuerzo, ambos se despidieron.

Josefina condujo de regreso hacia la casa de Eduardo, pero justo al entrar a la zona residencial, divisó un auto que conocía muy bien.

¡Sus pupilas se dilataron al instante!

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