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La Noche que Dejé de Esperarte romance Capítulo 1200

Los minutos pasaban lentamente, y el corazón de Josefina no paraba de hundirse. Quedarse allí de pie por mucho más tiempo solo la haría lucir sospechosa.

Apretó los puños y sacó su celular, dispuesta a contactar a Eduardo.

—Señorita, ¿por qué se encuentra aquí tan sola? —En ese preciso instante, una voz risueña resonó a sus espaldas.

Josefina levantó la vista de golpe, y sus ojos se encontraron con la mirada cálida y sonriente de Almudena.

—Almudena...

Sorprendida, dio un par de pasos hacia ella y preguntó:

—¿Qué haces por aquí?

Almudena sacó su invitación de su bolso y le explicó:

—Fui invitada.

Josefina sintió que el panorama sombrío se iluminaba de repente y esbozó una amplia sonrisa.

—Almudena, no podrías haber llegado en un mejor momento.

Almudena le preguntó:

—¿Por qué estás aquí parada?

Josefina soltó un ligero suspiro y procedió a contarle lo que había sucedido.

Almudena opinó:

—Tal vez se le cruzó algún contratiempo y por eso no pudo enviar a su gente a tiempo. Anda, ven conmigo, entraremos juntas.

Josefina asintió, resignada.

—No me queda de otra.

Almudena, con tono de preocupación, añadió:

—Josefina, ¿estás completamente segura de esto? Si Eduardo fue interceptado, significa que la situación interna de la familia Hurtado es extremadamente complicada. ¿No tienes miedo de entrar ahí y no volver a salir?

Josefina soltó una carcajada despreocupada y contestó:

—Tengo la cabeza metida en la guillotina desde hace mucho tiempo. ¿Cuándo he tenido oportunidad de relajarme? Si me enfrento a esto, me cortarán el cuello; si me escondo, el resultado será el mismo, así que prefiero encararlo de una buena vez.

Almudena asintió con aprobación.

—Tu forma de pensar es muy interesante, cuentas con todo mi apoyo.

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