Entrar Via

La Otra Esposa de mi Marido romance Capítulo 570

Al escuchar eso, Esther tembló.

Cuando Joel se fue, Esther apretó los dientes y se lanzó contra Floriana.

Floriana, que ya estaba preparada, la esquivó y le dio una cachetada de revés.

—¡Te atreves a pegarme! ¡Te atreves a pegarme!

—Esther, ¡no voy a dejar que me vuelvas a hacer bullying! ¡Esto es solo el comienzo, más te vale irte preparando!

—¡Todo esto es lo que me debes!

—¡Ya te pagué! ¡Fue suficiente! ¡Hace mucho que no te debo nada!

Durante seis años, respaldada por Facundo, Esther se había acostumbrado a ser arrogante con todo el mundo, así que no pudo soportar el golpe. Apretó los dientes y se lanzó de nuevo sobre Floriana.

Esta vez Floriana no la esquivó. Esther la tiró al sofá y le devolvió la cachetada con fuerza. Floriana intentó levantarse, pero no pudo con la fuerza de Esther.

Esther entornó los ojos.

—Se ve que la lección de Facundo no fue suficiente, ¡la próxima vez tendré que ser más dura!

—Así que fuiste tú quien mandó tomar esas fotos comprometedoras para subirlas a internet y provocar el linchamiento mediático contra Rayan y contra mí.

—¡Y también fui yo quien se lo contó a Facundo poniéndole más crema a los tacos! —presumió Esther.

—Ya me retiré del medio, ¿por qué no me dejas en paz?

—¡Si te murieras, tal vez dejaría de hablar de ti!

—¡Esa vez fuiste tú quien se metió con mi esposo primero, yo te pegué por coraje!

—¿Y qué? ¿Puedes probarlo? ¿Quién te va a creer?

—¡Eres despreciable!

Esther le agarró el cabello a Floriana y levantó la otra mano para pegarle. Justo en ese momento, Claudia apareció en la puerta.

Esa noche había caído en la trampa de Esther a propósito, había provocado el conflicto y se había dejado tirar en el sofá solo para que soltara la lengua.

Pero eso no era suficiente. Si había decidido atacar, tenía que derribar a Esther de un solo golpe.

Floriana se quedó esa noche en el hotel y al día siguiente volvió al set.

Llegó justo cuando Esther filmaba una escena cayendo al agua. Ya llevaban más de diez tomas. Cuando Esther salió de la alberca, estaba exhausta. Además, tras tanto tiempo en el agua, aunque era principios de verano, el agua estaba fría y ella estaba pálida.

Aun así, Joel gritó «¡Corte!».

—Esther, ¿qué te pasa? Es una simple escena de caer al agua y no puedes hacerla bien. O estás tiesa, o la postura está mal, o no se ve estético. ¿No te graduaste de una escuela de actuación? Con ese nivel, si hubiera sabido que actuabas tan mal, ¡no te habría contratado!

Joel le gritaba sin piedad frente a todos.

—¿Qué haces ahí parada? ¡Regresa al agua y quédate ahí hasta que yo diga acción!

Era obvio que Joel se estaba desquitando con Esther.

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Otra Esposa de mi Marido