Los primeros rayos del sol acababan de aparecer en el firmamento con mucho esfuerzo se levantó. Ada se fijó en lo vieja y deteriorada que se encontraba su pequeña cabaña. Pero se recordó a sí misma que al menos tenía un techo sobre la cabeza. El viento se filtraba por las pequeñas grietas de las paredes, la pequeña brisa que se filtraba era fría, esa era la primera señal de que la nieve no tardaría en llegar.
Miró con preocupación la fina manta que cubría la cama y suspiró, preguntándose si su padre estaría de buen humor hoy y tendría la bondad de darle alguna de las prendas de ropa vieja de las que ya se quisieran deshacer. Necesitaba abrigarse más si no lo más probable es que enfermará.
No tardó demasiado en encontrarse parada justo enfrente de la lujosa residencia del Alfa de la Manada Black Mountain, lista para comenzar con las tareas de limpieza del día.
En esta casa vive su padre, Henry el Alfa de la manada; su madrastra, Luna Ursula; y su hermanastra Andrea, la princesa consentida de todos, cuyo estatus es completamente opuesto al suyo. Ella es una esclava, porque es "la hija de una traidora". Su madre biológica se fue con un Alfa de otra manada cuando ella tenía cinco años, o al menos eso es lo que su madrastra siempre les ha dicho a todos. Pero nunca ha creído en sus palabras, porque es una mujer malvada, experta en difamar y manipular a las personas.
Desde el día en que se casó con su padre, su vida se convirtió en una pesadilla. Constantemente le recordaba a su padre los supuestos errores de su madre, logrando que poco a poco él la despreciara. Al mismo tiempo, instruyó a todos los sirvientes de la casa para que le asignaran todas las tareas más pesadas, argumentando que era para "enseñarle a no convertirse en alguien como su madre".
Y si ya no había tenido bastantes dosis de dolor, aún faltaba la puntilla.
En su dieciocho cumpleaños conoció a su mate, Jhon, cuando lo vio pensó que su vida llena de penurias se había acabado y una nueva estaba por comenzar.
Pero no, esto no es un cuento de hadas y la vida real es a menudo mucho más cruel.
Él la rechazó, desde ese día su loba apenas ha hecho acto de presencia. Piensa que deberían haber muerto con el rechazo pero por alguna extraña razón no lo hicieron.
Ahora, tres años después Jhon y Andrea se han convertido en pareja. Andrea no solo le ha quitado a su padre y a su compañero. Sino que también se ha encargado de que todos los miembros de la manada la desprecien, la insulten y hasta la golpeen.
Antes no podía dejar de pensar cual había debido de ser su afrenta para que su hermanastra la odiara tanto. Por más que pensó y pensó nunca encontró una razón.
Ella simplemente tiene un corazón oscuro.
Acaba de llenar un cubo con agua y con cuidado, comienza a limpiar las escaleras que llevan hasta la habitación de Andrea. Ya tiene asumido que por muy limpias que queden ella siempre encontrará una excusa para criticarla y humillarla. Pero hoy no dispone de fuerzas para preocuparse por eso. Su última comida fue ayer y tan solo comió un pedazo de pan que su cuñado le tiró al suelo, que cruel resultaba decir cuñado cuando debería decir compañero.


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