Entrar Via

La última lágrima de la esposa fea romance Capítulo 1090

Isa miró al niño, metió sus manitas en los bolsillos y le dijo en un tono autoritario:

—Dime Isa.

El pequeño la miró y, con mucha agudeza, respondió:

—Isa, dime tío.

Antes, cuando los adultos bromeaban durante las reuniones, solían decir que el pequeño era el tío de Isa.

Al principio, Isa lo aceptaba sin problema. Pero a medida que convivían más y se volvían más cercanos, ella se negaba rotundamente a llamarle "tío" a un niño que era cuatro años menor que ella.

En el fondo, el pequeño le tenía mucho respeto a Isa. La niña imponía bastante autoridad entre los demás niños; si él no quería comer, bastaba un pequeño regaño de Isa para que se portara bien. Incluso Valentina Santillán había empezado a usar el nombre de Isa para asustarlo si se negaba a dormir.

—Yo soy mayor que tú, tienes que decirme hermana —insistió Isa.

El niño levantó su cabecita hacia Esmeralda.

—Esme es mi hermana.

—Me vas a decir hermana de ahora en adelante, ¿entendiste? —le advirtió Isa.

Al ver lo feroz que se veía, el pequeño cerró la boca de inmediato. Miró a Esme y luego se giró hacia Enzo, buscando algún tipo de protección.

Esmeralda no pudo evitar reír, mientras Enzo se agachaba con una sonrisa y le tomaba los hombros al niño.

—No pasa nada, pequeño. Vamos a comer bien y a dormir bien para que crezcas rápido. Cuando seas grande, podrás hacer que Isa te llame tío.

El niño asintió con entusiasmo.

Isa estaba a punto de replicar, pero Esmeralda intervino:

—Isa, no seas tan mandona. Ve a desayunar primero.

—¡Está bien!

Esmeralda miró a Enzo y le preguntó:

—¿Dónde están mis padres?

—Mi papá y Vale salieron a caminar un rato. Álvaro se está arreglando en su habitación; creo que está a punto de salir.

Justo en ese momento, Álvaro Santillán bajó las escaleras. Llevaba ropa impecable y fresca. Sus ojos irradiaban una felicidad tan evidente que parecía haber rejuvenecido diez años, luciendo como un joven de apenas veinte.

—Hermano, con esa ropa seguro te cambiaste como cinco veces, ¿a dónde vas tan guapo? —bromeó Esmeralda.

Álvaro llegó a la planta baja y la miró.

Capítulo 1090 1

Capítulo 1090 2

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: La última lágrima de la esposa fea