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La última lágrima de la esposa fea romance Capítulo 481

La voz al otro lado del teléfono respondió con respeto:

—Sí, señor.

David Montes llegó a la villa de Marcos Fierro para recoger a Isa.

Al ver a David, Marcos comentó con el tono casual de dos padres platicando:

—Isa es idéntica al señor Montes.

A simple vista, Isa se parecía muchísimo a David, pero ciertos ángulos y la forma de sus ojos recordaban a Esmeralda de la Garza.

David tomó la manita de Isa entre las suyas, miró a Marcos y dijo:

—Claro que mi hija se parece a mí.

Lidia también se parecía a Marcos.

Desde la primera vez que vio a Lidia, se dio cuenta, pues sabía que Marcos estaba divorciado y que la niña vivía con su madre.

—Isa, despídete del señor Marcos y de Lidia.

—Adiós, señor Marcos. Adiós, Lidia.

Abril Loyola, sabiendo que Esmeralda no iría a recoger a Isa, ya se había marchado.

David guardó el regalo que Marcos le había dado a Isa.

Ya en el coche, Isa preguntó:

—¿Por qué mamá no vino contigo a recogerme?

—Mamá tiene mucha chamba últimamente. El fin de semana vendrá por ti.

Isa soltó un pequeño «ah» de resignación.

—El trabajo de mamá es muy pesado. Papá, tienes que trabajar duro y ganar dinero para que mamá no se canse tanto.

David acarició la cabecita de Isa y respondió con voz consentidora:

—Lo que tú digas, mi vida.

***

Al día siguiente.

La gente de Senda Growth organizó una comida de negocios.

Esmeralda, Paula Nájera y Kevin Molina llegaron al privado reservado, pero la otra parte aún no aparecía.

Los tres esperaron dentro.

El mesero les sirvió las bebidas.

Sin embargo, pasaron veinte minutos y la gente de Senda Growth seguía sin llegar.

Paula, ya un poco impaciente, comentó:

—¿Por qué tardan tanto los de Senda Growth?

Esmeralda miró la hora en su reloj de pulsera y frunció el ceño levemente.

—Esperemos diez minutos más.

Pasaron unos minutos.

Su celular vibró. Lo tomó y contestó:

—Gabriel.

La voz de Gabriel Loyola sonó al otro lado:

—El caso de fusión de Senda Growth ha sido transferido a Evergreen Capital.

Al escuchar esto, Esmeralda se tensó.

—Tú… ¡Mmh!

***

Diez minutos antes.

La gente de Senda Growth estaba en un privado de un hotel en el edificio de enfrente.

Hoy iban a hablar con Esmeralda, principalmente para suavizar las cosas con Inversiones Gracia, ya que ofenderlos no les traería ningún beneficio.

Pero nadie había llegado.

Acababan de recibir la noticia de que la fusión se había transferido a Evergreen Capital. Aunque no sabían por qué, colaborar con Evergreen también era una excelente opción.

Al ver que nadie llegaba y que no contestaban el teléfono, los de Senda Growth se prepararon para irse.

En ese momento, alguien entró por la puerta.

El director Navarro, al ver al líder del grupo, se adelantó apresuradamente y dijo con respeto:

—Señor Montes, ¿qué hace usted aquí?

David echó un vistazo al interior del privado.

—¿No vino la gente de Inversiones Gracia?

El señor Navarro se quedó perplejo, sin entender a qué se refería, y explicó:

—No sabemos qué pasó, los llamamos y nadie contesta.

Al oír esto, David frunció el ceño.

Al ver su expresión, al señor Navarro se le heló la sangre.

David salió, sacó su celular y marcó el número de Esmeralda. El teléfono estaba apagado. Su rostro se oscureció al instante.

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