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La última lágrima de la esposa fea romance Capítulo 568

—Álvaro también está muy ocupado, así que es mejor que vaya a que se quede en casa sin hacer nada. Además, me dan de alta en dos días; si se queda, seguro va a estar haciendo ruido y no me dejará descansar bien.

Azucena intervino:

—Hablas de tu hermana como si fuera una niña chiquita.

Al mencionar a Álvaro, Azucena no mostró sorpresa alguna; evidentemente ya estaba enterada de la situación.

—Para mí, ella y Lidia son iguales —dijo Gabriel.

Azucena rio.

—Pues entonces prepárate para mantenerla toda la vida.

—Aunque yo quiera, dudo que ella se deje.

Esmeralda escuchaba en silencio la conversación entre madre e hijo. Con una madre tan gentil, Gabriel y Abril eran realmente afortunados.

—Por cierto, Esme.

Esmeralda salió de sus pensamientos y miró a Gabriel.

—¿Qué pasa?

—Hay un documento del extranjero que necesito que revises. Te lo mando al correo en un rato.

—Claro, no hay problema.

Azucena comía con gusto, elogiando repetidamente la sazón de Valentina.

—Me alegra que le guste. Cuando tenga tiempo, puede venir a comer a la casa.

Azucena sonrió.

—Me parece perfecto.

Cuando terminaron de comer, Esmeralda se acercó a recoger los trastes, pero Azucena insistió en lavarlos antes de devolvérselos, así que no tuvo opción que aceptar.

Azucena se llevó el termo al baño para lavarlo.

Esmeralda aprovechó para preguntar:

—Jefe, ¿el señor Arriaga ha averiguado algo?

—El asunto tiene que ver con Víctor Salmerón —respondió Gabriel.

—¡Víctor!

Capítulo 568 1

Capítulo 568 2

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