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La última lágrima de la esposa fea romance Capítulo 642

Doña Antonella levantó su taza de té, acariciando el borde con los dedos. Su tono reflejaba una profunda decepción: —Solo porque ahora siente que tiene éxito y se cree independiente, se atreve a ponerse así de altanera frente a David y la familia Montes.

Leandro lo pensó un momento y añadió: —Viendo cómo están las cosas, dudo mucho que el señor David acepte divorciarse de la señora de la Garza tan fácilmente.

Doña Antonella suspiró con impotencia. —Esta vez, cuando David le organizó la fiesta de cumpleaños a Isa en Australia, reconoció públicamente el estatus de Esmeralda. Aunque no hizo tanto ruido aquí a nivel local, es obvio que no tiene la menor intención de divorciarse. Cómo da vueltas la vida. Si los hubiéramos hecho firmar el divorcio de una vez en aquel entonces, nos habríamos evitado todos estos corajes.

Lo que más le preocupaba no era la rebeldía de Esmeralda ni que se negara a quedarse quieta al lado de David. Con todo el escándalo que se había armado con la familia Lozano, nadie garantizaba que en un futuro no hiciera algo que manchara la reputación de su nieto.

Eso era lo que realmente no la dejaba dormir.

***

Esmeralda se subió al coche y se marchó de la Mansión Montes.

Era obvio que doña Antonella la había citado para darle una advertencia. Lo había captado perfectamente.

Se notaba que tenían pavor de que hiciera algo que perjudicara el buen nombre de David y de la familia Montes. Para ellos, ante su preciada reputación, cualquier otra persona o cosa valía madres.

Al pensarlo.

No pudo evitar esbozar una sonrisa cargada de sarcasmo.

Las dichosas familias de alcurnia no eran más que una bola de gente egoísta e hipócrita.

Sin embargo, había quedado muy claro que ahora mismo nadie en la familia Montes podía controlar a David.

En ese momento.

Su celular empezó a vibrar.

Esmeralda lo sacó de su bolsa y revisó la pantalla: era una llamada de David.

Contestó, se lo llevó a la oreja y dijo con frialdad: —¿Bueno?

David preguntó: —¿Fuiste a la mansión hoy?

Vaya que las noticias le llegaban rápido.

Esmeralda contestó: —Si quieres saber algo, puedes ir a preguntarle directamente a tu abuela. No hace falta que me hables a mí.

Hubo un silencio al otro lado de la línea antes de que él hablara: —¿Estás enojada?

Al escuchar eso.

Capítulo 642 1

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