Entrar Via

Llegas tarde: el divorcio ya está firmado romance Capítulo 408

¿Quiénes eran estas personas?

¿Los envió Yadira? No parecía posible.

Ella no podría haber infiltrado a nadie en la fiesta de la familia Zavala sin que nadie lo notara.

¿Acaso... es alguien relacionado con la familia Zavala?

—¿Quiénes son ustedes?

Ivana intentó gritar, pero sus cuerdas vocales seguían entumecidas, y ni ella misma pudo escuchar su propia voz.

Tras atravesar un pasillo sombrío, la soltaron de golpe y cayó al suelo de una sala de estar.

Ivana sintió el roce de una alfombra de lana; con solo tocarla, se dio cuenta de que era de alta calidad.

Al parecer, no había salido de la mansión Zavala.

De inmediato, se escuchó un golpe seco.

La puerta de la sala se cerró con llave y los dos hombres salieron, dejándola tirada allí.

Luchó por levantar la cabeza para evaluar su situación.

Parecía ser una sala normal, ni muy grande ni muy pequeña.

La mansión de los Zavala era inmensa y ella no la visitaba a menudo, por lo que le era imposible saber exactamente en qué ala se encontraba.

El sonido de unos tacones se escuchó a sus espaldas.

Ivana hizo un esfuerzo por mirar y descubrió a una mujer de mediana edad de pie detrás de ella. Tenía un semblante apático, totalmente inexpresivo.

Como ni siquiera habían encendido la luz, la mirada de aquella mujer le puso los pelos de punta.

—Veo que el efecto de la medicina aún no pasa por completo —dijo Hortensia, acercándose y mirándola con desdén desde arriba.

Al tenerla más cerca, Ivana logró reconocerla. Le resultaba familiar, tal vez la había visto alguna vez en la mansión principal.

—¿Usted es el ama de llaves de Doña Daniela?

Recordaba que se llamaba Hortensia.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Llegas tarde: el divorcio ya está firmado