Ivana abrió la boca, pero de su garganta no salió ni un solo sonido. Entonces, tomó un sorbito pequeño de agua, aunque seguía sintiendo la garganta muy reseca.
Nelson dejó el vaso, le subió un poco la sábana y luego le tomó la mano.
—¿Te duele algo más?
La mano de ella estaba fría y muy suave; tocarla lo hizo sentir tranquilo.
Pero la forma en la que la miraba se fue volviendo sombría y llena de dudas.
Aunque ya había despertado, la espina que él llevaba clavada en el corazón seguía doliendo.
Nelson reprimió por un momento la amargura que sentía y preguntó, probando el terreno:
—Ivana, ¿te acuerdas de lo que pasó?
Lo dijo en un susurro, con muchísimo cuidado.
Al mismo tiempo, no le quitaba los ojos de encima para estudiar su reacción.
Al oír la pregunta, los ojos de Ivana parpadearon. Miró hacia el techo, como si estuviera escarbando en su memoria.
—La cabeza... me duele... hubo un accidente...
Murmuró con una voz casi inaudible.
Pero, a medida que forzaba su mente, los pedazos del rompecabezas empezaban a encajar.
Las luces encandilantes, el rechinido de las llantas... ¡Parecía que un carro la había arrollado!
—La persona que me atropelló...
Hizo un esfuerzo por recordar, pero su mente era un caos, y apenas intentaba pensar, le empezaba a punzar la cabeza.
Al ver que fruncía el ceño, Nelson le dijo en tono suave:
—Tranquila, no te presiones. Durante el choque, ¿pudiste verle la cara?
Aunque la policía ya se había presentado para informarles que el culpable se había entregado por su cuenta y había confesado manejar borracho, Nelson no se quedaba tranquilo; tenía el presentimiento de que ese accidente ocultaba algo más turbio.
Ivana cerró los ojos. Los faros del coche la habían cegado por completo, así que no logró distinguir ningún rostro.
—Esa persona... parece que... ¡se me fue encima a propósito!
La mirada de Nelson se volvió filosa como una navaja en un segundo, pero de inmediato logró esconder su furia.



VERIFYCAPTCHA_LABEL
Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Llegas tarde: el divorcio ya está firmado