[Usted creció al lado de la señora. ¡Entre abuela y nieto no hay rencores que duren! Aunque ella no lo diga, en el fondo está arrepentida y menciona su nombre todos los días.]
[Haga un espacio y venga a verla, deje el orgullo, ¡aunque sea para que la pobre mujer pueda recuperarse tranquila!]
Las palabras denotaban mucha urgencia.
El semblante de Nelson se ensombreció. Aunque no sabía si las palabras de Gisela eran ciertas o no, sabía que su abuela, Doña Daniela, ya era mayor.
De no ser por lo que había pasado la última vez, quizás ya habría corrido a la casa principal para ver cómo estaba.
Pero...
Su mente no dejaba de recordar el momento en que Ivana quedó atrapada en el incendio.
Si no hubiera llegado a tiempo, ¡ella habría perdido la vida!
Y la culpable de todo eso era precisamente la abuela que tanto lo adoraba.
Hasta el día de hoy, no había podido darle a Ivana una explicación por aquello.
«...Esa mujer ha hecho que la familia Zavala sea el hazmerreír de todo nuestro círculo, ¿y todavía la defiendes? Quería llamarla a la casa principal para darle una lección, pero tú te opusiste...»
«...Una mujer tan desvergonzada, y tú todavía quieres seguir con ella...»
«...Desde el principio te dije que una mujer de su nivel no estaba a tu altura, pero te empeñaste en casarte. ¿Y cuál fue el resultado?...»
Él sabía que su abuela era muy mordaz y que nunca le había agradado Ivana, por lo que no dejaba que se vieran, excepto en reuniones familiares.
Pero siempre creyó que su abuela solo lanzaba quejas al aire; nunca imaginó que se atrevería a mandar a alguien a hacerle daño a Ivana directamente.
Podía perdonarle a su abuela cualquier cosa que le hiciera a él, pero tratándose de Ivana, no podía fingir que nada había pasado.
Después de un rato, apagó la pantalla del celular y cerró los ojos.
Sin embargo, el teléfono vibró una vez más. Seguía siendo Gisela.
[La próxima semana es el aniversario luctuoso de Roque. La señora quiere que venga a la casa principal para que la familia se reúna y le recemos a su hermano.]
La mirada de Nelson se oscureció. ¿El aniversario luctuoso de su hermano?

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