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Me Robaron Tres Años, les Cobraré una Vida Entera romance Capítulo 135

Pero el hombre la sujetaba con más fuerza, sin darle oportunidad de escapar.

—Señor Flores...

—Has pasado por tanto —la interrumpió él—. Debiste sufrir mucho ahí dentro. ¿Cómo lo soportaste?

—Cuando el odio se acumula, te da fuerzas para seguir adelante.

Lo miró a los ojos y pronunció cada palabra con una claridad cortante. Sus miradas se encontraron, y la expresión de él se tornó compleja.

—¿Qué fue lo que pasó realmente? —le preguntó en voz baja—. ¿Por qué te metieron en la cárcel?

Hablar del pasado reabrió viejas heridas, y un dolor agudo la invadió. Samuel notó cómo la tensión en su cuerpo aumentaba.

—Si tanta curiosidad tienes, investígalo tú mismo.

—Sé que lo que se cuenta no es la verdad —la voz del hombre era un susurro grave.

Al oírlo, Fiona levantó la vista, incrédula.

Él le soltó la mano y se recostó, mirando al frente.

—Sé que probablemente te tendieron una trampa, igual que con lo de la clínica, ¿verdad?

"Trampa".

—Por eso he venido a decírtelo yo. Es imprescindible que asistas.

—¿Por qué? —su tono era indiferente—. Ya todo el mundo sabe que nos vamos a divorciar.

—Hazlo por la seguridad del abuelo. Ya sea como su médico de cabecera o como su nieta política, tienes que estar allí —la voz del hombre era fría, más una orden que una petición.

Tenían un trato: él la ayudaba a recuperar su casa y ella cuidaba de la salud del abuelo.

—De acuerdo —asintió.

En ese momento, su celular sonó.

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