—De acuerdo, entonces le respondo.
Apenas Abraham había dado dos pasos cuando la voz del hombre volvió a sonar a sus espaldas:
—¿Cómo está el abuelo estos días? ¿Ha ido Fiona a hacerle un seguimiento?
—He oído que ha mejorado bastante. La señorita Santana va a hacerle revisiones periódicas. Precisamente mañana tiene que ir a ver al abuelo Flores, supongo que irá por la tarde.
Samuel asintió pensativo.
—De acuerdo, ya lo sé. Puedes irte.
Abraham asintió y salió.
…
Por la tarde, Ofelia ya había preparado la cena y esperaba a Fiona.
—¡Qué bien huele! ¿Qué has hecho de cenar hoy?
Apenas Fiona entró, le llegó el aroma de la comida.
—¡Fiona, hoy Ofelia nos ha hecho berenjenas a la pekinesa!
Silvia, al oír el ruido en la entrada, corrió hacia ella, la abrazó de las piernas y le sonrió.
—Vaya, ¿berenjenas a la pekinesa, las favoritas de Silvia?
—¡Sí!
—Has llegado justo a tiempo —la llamó Ofelia—. Acabo de terminar la sopa, vamos a cenar.
—De acuerdo.
Casi al final de la cena, Silvia, que ya había terminado, se fue al balcón a jugar.
Fiona y Ofelia hablaron sobre la restauración del colgante de Samuel.



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