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Me Robaron Tres Años, les Cobraré una Vida Entera romance Capítulo 213

El hombre a su lado ya se había levantado y miraba hacia la puerta.

—¿Daniela? ¿Qué haces aquí?

Daniela. A ella la llamaba "señorita Santana" o por su nombre completo. Pero a la mujer que amaba, la llamaba con esa familiaridad. El corazón de Fiona se serenó, aunque una extraña molestia crecía en su interior. Las imágenes de la noche anterior no dejaban de repetirse en su mente.

—Estaba haciendo unos recados por la zona y pensaba cenar sola, pero mira qué casualidad… —la mirada de Daniela se posó en Samuel—. Samu, ya que nos hemos encontrado, ¿puedo sentarme con ustedes?

El rostro del hombre se ensombreció. No parecía esperar una pregunta tan directa. Fiona observó la tensión entre ellos. Samuel la miró, como pidiéndole permiso con la mirada.

—Claro —respondió Fiona, asintiendo—. El señor Flores ha pedido mucha comida, no creo que podamos acabarla nosotros dos.

Samuel la miró, incrédulo.

—Bueno, pues gracias, señorita Santana. Me das la oportunidad de cenar con Samu.

Fiona le lanzó una mirada a Daniela, viendo la falsedad en su sonrisa. Las palabras que había oído en el baño aquel día aún resonaban en su memoria. Pero con Samuel presente, no quería crear una escena.

—Traiga otro cubierto, por favor —le dijo al mesero.

Durante todo ese tiempo, el hombre a su lado no dejaba de mirarla con asombro. Fiona no entendía nada. Le había hecho un favor, permitiendo que se quedara la mujer que le gustaba, ¿y él parecía molesto?

Durante la cena, Daniela no paraba de servirle comida a Samuel. Cualquiera podía ver lo mucho que le gustaba. La expresión de él también se suavizó. Fiona se sintió como un enorme mal tercio. Comió un poco y decidió que era hora de irse.

—Ya terminé, sigan ustedes. Tengo cosas que hacer en casa, así que no los molesto más. Voy a pagar.

Capítulo 213 1

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