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Me Robaron Tres Años, les Cobraré una Vida Entera romance Capítulo 326

Ella lo miró nerviosa, pero no pudo pronunciar una sola palabra.

De repente, Samuel le arrebató el maletín médico de la mano y lo arrojó a un lado.

Fiona frunció el ceño.

—Samuel, ¿qué vas a hacer?

Samuel le soltó la barbilla, apoyó las manos a ambos lados de la puerta y la acorraló entre sus brazos.

Cuando Fiona levantó la vista hacia sus ojos, vio en su mirada gélida un atisbo de deseo.

El hombre se inclinó de repente, intentando besarla en los labios.

Pero Fiona, por instinto, giró la cabeza hacia un lado, sin intención de corresponderle.

Una intensa sensación de decepción cruzó por los ojos de Samuel, e incluso su voz se apagó considerablemente.

—¿Me estás evitando?

—Si el señor Flores quiere un beso, que vaya a buscar a alguien que quiera dárselo…

Antes de que pudiera terminar, él se le adelantó:

—¿Y si solo quiero besarte a ti?

—Si quieres que te vuelva a morder, entonces inténtalo.

Una frialdad sin precedentes brilló en los ojos de Fiona.

Al escuchar sus palabras, el hombre no pudo evitar soltar una risa ahogada.

La última vez que Fiona lo mordió, la herida tardó varios días en sanar, y durante ese tiempo apenas pudo comer.

—Tengo que irme, por favor, déjame pasar.

Levantó la vista hacia él, su voz teñida de un gélido desdén.

Samuel no la soltó, sino que dijo con calma:

—La salud del abuelo ya debe haber mejorado, ¿verdad?

—Sí —asintió ella, su voz todavía fría.

Samuel preguntó sin rodeos:

—Entonces, ¿cuándo piensas decirle que te vas a divorciar de Esteban?

La espalda de Fiona se tensó involuntariamente.

Así que preguntaba por la salud del abuelo Flores para presionarla con el divorcio.

Capítulo 326 1

Capítulo 326 2

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